InicioEDITORIALSalud: el abandono es total | Editorial

Salud: el abandono es total | Editorial

La situación del hospital de Cangallo, donde se da cuenta la falta de medicamentos, que los equipos están inoperativos, la falta de personal asistencial, las bajas remuneraciones y fallas en los servicios de emergencia, no es una excepción: es la situación del sector, que venimos arrastrando desde hace décadas.

Durante el gobierno militar, las inversiones en salud, aunque parezcan paradójicas, fueron superiores a lo que invirtieron los gobiernos democráticos. Hay que reconocer, sin embargo, que durante los gobiernos de Fernando Belaunde y Alan García hubo mejoras, pero la inestabilidad del país por el conflicto armado interno, impidió que se cristalicen importantes inversiones en el sector salud.

La crisis actual tiene su origen en las políticas privatizadoras que impulsó el dictador Alberto Fujimori, quitando la condición de un derecho la salud, que el estado está obligado a atender. A resultas de esto, han proliferado clínicas privadas en todas las capitales de región, convirtiendo la salud en un negocio altamente rentable.

Para los que no tienen recursos, que son la gran mayoría, están los hospitales mal implementados, como el de Cangallo, a los que tienen que acudir personas de las clases D y E, a la que suma los sectores empobrecidos de la clase media.

El regreso de la democracia, luego de la caída del gobierno infame de Alberto Fujimori, los tres primeros: el de Alejandro Toledo, Alan García y de Ollanta Humala, hicieron los esfuerzos y las inversiones para mejorar un sistema de salud público caótico heredado de los diez años del fujimorismo.

El triunfo de Pedro Pablo Kuczynski en las elecciones del 2016, abría la esperanza de que, con vistas al Bicentenario, se tomarían medidas para superar la anemia, mejorar el sistema de salud preventiva y de manera especial los centros de salud del primer nivel.

Nada de eso ocurrió. Del sabotaje de la candidata derrotada, Keiko Fujimori, impidió que se mejore el sistema de educación y de salud. Su política estaba orientaba a evitar que los peruanos puedan contar con una mejor educación: censuraban a los ministros de educación; a tener un mejor servicio de salud: censuraban a los ministros de salud. La educación, la salud y la vida de las mayorías de la población peruana nunca le interesó, porque odia a los peruanos.

Esa mujer que odia a los peruanos, ha sido elegida por peruanos “ricos” y es la nueva presidenta.

Jornada – Redes sociales
FacebookFacebook
InstagramInstagram
TikTokTikTok
XX (Twitter)
WhatsAppCanal de WhatsApp
ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS POPULAR