Es el golpe lento. Ahí están sus impulsores: Alfredo Barnechea clamando por un gobierno cívico militar; Lourdes Flores Nano con su demanda de amparo y con ironías de llamar al presidente electo sólo como ciudadano proclamado. Y se suma las amenazas veladas de los seguidores de Keiko Fujimori, que siguen con su objetivo de tomar por asalto el palacio de gobierno.
El discurso de Pedro Castillo llamando a la unidad de todos los peruanos, es una propuesta justa para el momento. El entiende que no ha ganado el partido Perú Libre las elecciones. El triunfo ha sido posible por la confluencia de muchos sectores, que van desde la auténtica derecha liberal, pasando por todas las versiones de centro izquierda y de la izquierda peruana.
Si. Hay una derecha liberal, contraria al fascismo que se cierne ahora si, como la verdadera amenaza para la democracia en el Perú. A esta derecha liberal debe tenerla a su lado para garantizar un mínimo de gobernabilidad.
Porque es la derecha bruta y achorada, el verdadero enemigo que ha tomado el control de los medios de comunicación. No nos sorprenderá y veremos desde hoy en las páginas de los diarios del grupo El Comercio y en los canales de televisión bajo su control, como iniciarán una campaña para desinformar, desestabilizar el país y generar pánico en la economía.
Son expertos en eso. No necesitan poner a Joseph Goebbels, el criminal asesino que dirigía el departamento de prensa de Hitler, como director de sus medios, porque tienen a muchos imitadores en sus diarios y canales de televisión.
Han cumplido a pie juntillas la enseñanza de Goebbels: Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá. Y lo consiguieron, porque la señora Fujimori y su entornó sabían que no había fraude y de tanto repetirlo lo convirtieron para muchos en una verdad.
Y por supuesto, los medios del grupo El Comercio repitieron todos los días “el fraude” dedicándoles páginas enteras al fujimorismo, a López Aliaga, a Lourdes Flores Nano y a Alfredo Barrenechea, quienes junto a otros seguidores del Fuerza Popular denunciaban el fraude imaginario, pero perverso.
Viene la tarea de gobernar. Formar un gabinete con todas las sangres, pero siempre teniendo en cuenta que los neonazis como Barnechea o Fascistas como López Aliaga estarán al acecho para dar el zarpazo del golpe cívico militar.



