Los sistemas de explotación han variado en las últimas décadas., así como la consciencia de los ciudadanos sobre los riesgos a la salud que significa la presencia de una explotación minera y los daños que causa al medio ambiente.
Los principales conflictos sociales en las últimas décadas son justamente en defensa del medio ambiente. No se trata de “perros del hortelano”, como los calificó el ex presidente Alan García, sino de ciudadanos que cuidan su entorno, cuando las empresas incumplen con las disposiciones que vienen desde instancias, incluso supranacionales, como las Naciones Unidas y el Banco Mundial.
Por eso es importante que el Estado sea vigilante de que la explotación minera no contamine el suelo, el agua y el aire en la zona donde se explota un yacimiento. En otros países, especialmente desarrollados, la minería tiene que cumplir con exigencias cada vez mayores, que muchas veces en el Perú son letra muerta.
Por eso es importante que la Mesa Técnica de Desarrollo Territorial de las tres provincias del sur de Ayacucho, se reúna con carácter de urgencia para contemplar la conflictiva situación generada y que escapa de las capacidades de intermediación del gobierno regional.
Lo que demandan los pobladores es importante comprender. La minería está explotando yacimientos ubicadas en la cordillera, y por lo tanto, cerca de las cabeceras de cuenca. Por tanto, es un peligro, si no se toman las debidas medidas de protección, de que las aguas de los ríos sean contaminadas.
Siempre se espera que se inicie el conflicto para recién tratar de remediar, como si no debiera ser al revés: primero verificar que las empresas mineras han cumplido con todas las medidas que garanticen que no habrá contaminación ambiental, para que recién se les autorice su explotación del yacimiento.
En Ayacucho tenemos la experiencia de como el rio Sondondo está contaminado con los relaves de la empresa Minas Canaria, que ahora se conoce como Catalina Huanca. Eso no debe volver a suceder en ninguna cuenca, porque además sus aguas contaminadas terminan contaminando el rio Pampas.
El gobierno regional debería pedir, además, la presencia de los ministros de Energía y Minas y del Ambiente quienes, junto a la Presidente del Consejo de Ministros, traten este tema minero ambiental y se encuentren soluciones.



