El cargo de vicegobernador -al igual que el de vicepresidente- lo ocupe un hombre no una mujer, no pasa de ser una posibilidad que se consigue con la muerte, renuncia o vacancia del titular. Por eso, en muchas listas al congreso, entre los candidatos a congresistas están los candidatos a su vez a vicepresidentes.
En el caso de Ayacucho era posible asignarle funciones en el ejecutivo a la vicegobernadora, más allá de ser la coordinadora de la Mesa de Concertación. Eso depende mucho de quien lo ejerce, pero también de la actitud del gobernador regional.
Pero no sólo en el ejecutivo regional hay inequidad en la asignación de responsabilidades a las mujeres, y se siguen manteniendo una estructura fundamentalmente machista. Lo mismo sucede en el Consejo regional.
La composición del Consejo Regional de Ayacucho tiene una predominancia de hombres. Y, las cuatro consejeras regionales han sido relegadas, sin tener en cuenta sus capacidades y experiencia. Con una mayoría abrumadora, el presidente del Consejo Regional siempre es un hombre.
Esto ha llevado a una consejera a pronunciarse duramente contra esta política machista en la elección del presidente del Consejo regional, ya que indistintamente del movimiento al que pertenecen, estos prefieren que el cargo lo ocupe un varón.
Pero tampoco se trata de una guerra entre géneros. Hombres contra mujeres o mujeres contra hombres. Lo que interesa es que los consejeros elijan a la persona adecuada para que presida este organismo regional, en base a su experiencia y capacidad de convocatoria y diálogo.
El legislativo, y eso es el Consejo Regional, es un espacio de debate, de confrontación de propuestas que luego devienen en normas regionales. Tiene además la responsabilidad de fiscalizar las acciones que cumpla el ejecutivo regional, constituido por el gobernador regional y su gabinete de gerentes.
A un año de terminar su mandato, es importante tener en cuenta que, sin necesidad de que elevara su voz la consejera de Huanta, los consejeros en un gesto de inclusión de género, hubieran elegido una mesa directiva integrada por dos consejeras.
En la política los gestos también son importantes. Los desaires, las actitudes machistas de algunos de ellos frente a las consejeras se notan en el día a día. No han cambiado y es difícil que lo hagan a estas alturas de sus vidas.



