Reemplaza a Mirtha Vásquez quien presentó su renuncia a Pedro Castillo luego de que Avelino Guillen lo hiciera en clara confrontación con el primer mandatario. Entre las denuncias tanto de Guillén como de Vásquez están las de corrupción y la existencia de un gabinete tras las sombras a quienes consultaría el presidente todas sus decisiones.
El alejamiento de Mirtha Vásquez ex presidente del Congreso y de la entonces bancada del Frente Amplio, así como la salida de Avelino Guillén, expresan de una u otra manera cierto alejamiento del presidente Castillo de la izquierda moderna, no dogmática de los años sesenta y setenta.
A eso se debe que no se haya ratificado a Pedro Francke y otros congresistas que llevó a que Waldemar Cerrón calificará al gabinete de Mirtha Vazquez como de los caviares.
La designación de Valer Pinto como Presidente del Consejo de ministros sorprendió al igual que la de Guido Bellido. Ha señalado que la crisis generada por la renuncia de Guillén y Vásquez y los otros ministros ya está superada. Ese optimismo no lo comparten muchos analistas, y además abre nuevos cuestionamientos.
Es un católico confeso del Opus Dei, el sector más conservador de la iglesia católica, es deudor a la Sunat por pago de impuestos, que puede calificarse como evasión tributaria, aunque el indica, que deber a la Sunat no es un delito. En eso se parece a su hermano del Opus Dei Rafael López Aliaga.
Otra sorpresa es la designación de Alejandro Salas Zegarra como ministro de Cultura en reemplazo de Gisela Ortiz, una destacada defensora de los derechos humanos. No es conocido por actividad cultural alguna y ha ejercido cargos intermedios en algunos distritos de Lima metropolitana.
Cuanto de corrupción hay en el actual gobierno. Pedro Francke, en su carta de renuncia indicó que trabajó comprometido en fortalecer la lucha contra la corrupción. Y que no hay otra forma de construir un mejor futuro sino con integridad y trabajo profesional.
Y hablando de corrupción, parece que la elección del nuevo gabinete, coincide con la separación del procurador general del Estado Daniel Soria Luján, que como se recuerda, denunció supuestos actos de corrupción cometidos por el presidente de la república Pedro Castillo y su entorno más cercano.



