Este es un tema a tenerlo presente en el debate político, y analizar si es posible conseguir la cantidad de firmas requeridas y la movilización de la ciudadanía para que vuelva a confiar en las organizaciones políticas y en las instituciones como el ejecutivo y el congreso.
Por supuesto, que una propuesta como la de Sagasti de inmediato ha sido rechazada por todas las organizaciones que tienen representación en el congreso. Si se pusiera al voto, lo màs seguro es que sería por unanimidad.
Hay que reconocer, que desde el interés personal de los congresistas -y también de Pedro Castillo- la sola idea de adelantar las elecciones les parece una blasfemia. Han sido elegidos por 5 años y nadie, ni siquiera el soberano pueblo puede sacarlos con adelanto de elecciones.
¿Qué es lo que temen los dueños de los partidos políticos? La respuesta es simple. La campaña de recojo de firmas movilizará a la población, especialmente a los jóvenes. Ellos son conscientes de su fracaso y saben que lo mejor sería devolverlos a casa para que no sigan destruyendo el país.
Por otra parte, una gran movilización en el Perú tendría que ser en el plano ideológico. Necesitamos que los partidos políticos vuelvan a ser respetados y ya no se las vea como organizaciones criminales, que utilizan el poder para saquear el presupuesto de la nación, donde hay, como dijo un político peruano “plata como cancha”.
Partidos con ideología atraerá a los jóvenes y volverán a militar en verdaderos partidos políticos, que deben diferenciarse claramente de las actuales organizaciones políticas, que en el mejor de los casos son asociaciones de independientes y en la mayoría son empresas políticas unipersonales y hasta organizaciones criminales.
La izquierda debe interesarse, porque de alguna manera es responsable del desastre de este gobierno. Esto lo está aprovechando la derecha para demostrar que la izquierda es incapaz para gobernar y además es corrupta, y tienen como ejemplo a los sobrinos de Pedro Castillo. Y de seguir así las cosas, Pedro Castillo al final será defenestrado y cualquiera de los congresistas terminará como presidente del Perú.



