Estos profesores representan un peligro potencial para miles de estudiantes, especialmente en los primeros años de primaria que no han recibido todavía ninguna vacuna, o de secundaria que sólo han recibido la segunda dosis.
No hay ninguna justificación para esta conducta de los profesores. Acá no vale que ellos creen en los discursos conspirativos contra el coronavirus y las vacunas y menos sus creencias religiosas. Se trata de una medida de salud pública y todos están en la obligación de respetarla.
Además con esta conducta antivacunas están poniendo en riesgo la salud e incluso la vida de los alumnos que asisten a sus colegios y de repente van a estar durante una o dos horas escuchando en un ambiente cerrado a un docente que es portador del coronavirus. Resultado: treinta alumnos contagiados.
No debe haber ninguna contemplación en este caso. No deben ni siquiera ingresar a un colegio si no tienen el carnet que acredita tener las tres vacunas. Y hay que poner mucho celo, porque ya se detectó que algunos funcionarios del sistema de salud entregaron certificados falsos a personas que no se han vacunado.
La UGEL de Ayacucho debe publicar la relación de los profesores antivacunas que están dictando clases en los centros educativos de manera presencial. En el mejor de los casos, que se limiten, si el curso lo permite, que cumplan con dictar las clases de manera virtual, pero de ninguna manera, repetimos, ingresar al plantel.
Para JORNADA es sorprendente que se den este tipo de casos. Se supone que los profesores deberían ser el ejemplo de respeto a las normas dictadas por el gobierno. Ellos deberían explicarles a los estudiantes las ventajas que significan las vacunas, no solo contra el coronavirus, sino hacer un poco de historia de las vacunas, como la viruela o el polio que han salvado miles de vidas.
Estos dos centenares de profesores no vacunados posiblemente argumenten su derecho a no vacunarse, como si esto fuera un derecho fundamental de su libertad. de elegir. No se trata de nada de eso, es una directiva nacional en una ley que declara la salud en emergencia y hemos visto a miles de peruanos fallecer con esta pandemia y ya no queremos más muertes.



