Pero no es tan sencillo el problema. La reparación viene luego de una investigación que debe hacer la fiscalía, para definir si la respuesta hecha por las fuerzas del orden, fue porque éstas se encontraban en una situación de peligro inminente de perder la vida o peligraba la vida de una o varias secuestradas por los manifestantes que estaban armados.
El otro resultado, serpia que no se daba ninguna de estas situaciones y por tanto se utilizó armamento letal de manera desproporcionada y por tanto se trato de ajusticiamientos extrajudiciales, que son crímenes de lesa humanidad, de la que son responsables toda una secuencia de mando que se inicia en la presidencia de la república.
De ser este el caso, la fiscalía debe proceder a la denuncia ante el poder judicial con todo lo actuado y señalar las penas que les corresponde, tanto a los autores directos, como a los autores mediatos de acuerdo a las jerarquías. En el poder judicial actuarán las defensas, defendiendo a sus patrocinados.
El juez dará la sentencia, y si pese a las investigaciones de la fiscalía, puede declarar la investigación fiscal o insustancial, y por lo tanto, no aplicar ninguna sanción a los denunciados, y ponerlos en libertad, si es que la fiscalía a pedido prisión preventiva para los implicados.
En este caso, los familiares de las víctimas pueden acudir a la Corte Internacional de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas o a la Corte Inter Americana de Derechos Humanos, y en este caso, denunciar al Estado Peruano y a todos los responsables, individualizando uno por uno.
Si el juez encuentra responsabilidad directa y personalizada, en los distintos escenarios, de acuerdo a la cadena de mando, podrá dictar sentencias de acuerdo a sus responsabilidades. En este caso, entre las condenas, estará la reparación que deben de pagar solidariamente o individualmente los encausados.
Por lo tanto, esta reparación que ha dispuesto el gobierno de Dina Boluarte, no tiene ninguna relación con el proceso de investigación fiscal que debe continuar en Ayacucho y abrirse en otras ciudades, donde han ocurrido estas muertes.



