Las declaraciones del abogado de la presidente Dina Boluarte, Joseph Campos, indicando que los muertos durante las movilizaciones en los meses de diciembre y enero en Andahuaylas, Ayacucho, Juliaca, Cuzco y Arequipa, fueron hechos aislados y no se pueden calificar como una masacre, tal como indica la Corte Interamericana de Derechos Humanos, no ha sido tomado en cuenta en los medios nacionales, pero si en la prensa internacional.
Es más, el abogado defensor de la presidenta, dijo que si la presidente hubiera dado la orden de disparar, estaríamos hablando de 10, 15, 20, 30 o 100 muertos diarios, lo que no ha ocurrido, y por tanto la presidenta no debe ser enjuiciada porque no es responsable de las muertes, que reafirmó, fueron hechos aislados.
La pregunta que nos hacemos, es sobre el valor que tiene la vida para un abogado como Joseph Campos. Una vida no interesa, tiene que haber por lo menos 100 muertos en un día para que sea masacre, y por supuesto, la misma cantidad en varios días.
Esto nos recuerda otras masacres, como los que indica Joseph Campos, y que si sería bueno que se investiguen, para conocer la magnitud del genocidio que se dio en nuestro país en los siglos XIX y XX, en plena república.
En todas estas masacres, fue la población indígena, originaria de este país, la víctima de los apetitos de los criollos o mestizos acriollados, los que dieron muerte a miles de campesinos por exigir sus derechos, porque se elimine la mita y se construyan escuelas para los hijos en las comunidades campesinas.
Y hablando de la mita o el trabajo obligatorio y gratuito de los “indios” de las comunidades, hasta los años 50 del siglo XX, los campesinos de Quinua, Socos, Vinchos. Acos Vinchos, Tambillo, Acocro y Chiara estaban obligados a venir a Huamanga a barrer las calles de la ciudad.
Volviendo al tema, sería bueno que el Colegio de Abogados de Lima pida a Radio Nacional el integro de la entrevista al abogado Joseph Gómez del día 7 de junio en el horario de la mañana, para que explique porque no considera una masacre la muerte de 10 personas en Ayacucho, en base a los videos existentes y de 19 en Juliaca, que también tiene videos.
Porque abogados como Joseph Gómez, desprestigian una profesión, donde se supone que el respeto a la vida es uno de los pilares, y más aún, el respeto al dolor de las familias de las víctimas de todo acto de violencia, y en especial, cuando es el estado el responsable de esas muertes.



