Jorge Luis Coronado, un joven de 23 años originario de Ayacucho, enfrenta una difícil batalla por su vida tras sufrir un grave accidente laboral el pasado 10 de abril. Mientras trabajaba en el campo de la soldadura en la ciudad de Huamanga, un resbalón lo hizo caer desde una estructura, ocasionándole fracturas en la muñeca, la clavícula y una desviación en la columna vertebral. Sin embargo, lo más grave fue el impacto en su cráneo, que lo dejó en coma durante más de diez días.
Coronado estuvo hospitalizado en el Hospital Regional de Ayacucho, donde, según su relato, no contaban con los recursos ni los especialistas necesarios para tratar su caso. A pesar de las graves lesiones, el hospital aparentemente no tenía la capacidad para intervenirlo de manera adecuada. Fue gracias a la denuncia de su familia, que recurrió a la Defensoría del Pueblo, que finalmente se pudo contratar a un neurocirujano de Lima, quien lo operó y logró salvarle la vida.
A pesar de la intervención, Jorge sigue luchando contra complicaciones respiratorias y una grave deformidad en el cráneo, que le ha afectado la visión en uno de sus ojos y la audición en una de sus orejas. Además, el joven necesita una malla de titanio para reconstruir su cráneo, pero el costo de este tratamiento supera los 25,000 soles, una cantidad que su familia no puede cubrir debido a sus limitados recursos económicos.
El joven ha solicitado el apoyo de la población ayacuchana, organizando una colecta para este sábado 21 de diciembre en el mercado Magdalena, donde se ofertará una pollada a bajo costo para recaudar fondos. También ha habilitado su número de contacto (926 303 806) para recibir contribuciones a través de Yape y espera poder contar con la solidaridad de la población para continuar con su tratamiento.
«Estoy viviendo una segunda oportunidad, y pido de todo corazón que me ayuden a seguir adelante. Cada granito de arena cuenta», expresó Jorge, quien sigue enfrentando un largo proceso de recuperación.



