Un nuevo deslizamiento de tierra en el sector Talanqueato ha desviado el cauce del río Apurímac, poniendo en riesgo a familias y terrenos agrícolas en el distrito de Manitea, ubicado en la frontera entre Cusco y Ayacucho.
Ante el peligro inminente, las autoridades locales y la población realizaron una Fuerza General Comunitaria para reforzar las riberas y contener el avance del río. La municipalidad desplegó maquinaria pesada y vecinos se sumaron con herramientas y ollas comunes para sostener la jornada.
Jorge Joel Galvez Jeri, alcalde de Manitea informó que los trabajos se extenderán por veinte días, como parte de un plan de emergencia para mitigar el impacto antes del inicio de la temporada de lluvias.
“El deslizamiento no es nuevo; lleva años afectando esta zona. Estamos trabajando con nuestros propios recursos, pero necesitamos apoyo de los gobiernos regionales y del Ejecutivo”, declaró.
Dirigentes comunales advirtieron que en años anteriores el distrito ya perdió hectáreas de cultivo por el desborde del Apurímac. “Esta vez queremos prevenir, no lamentar”, señaló Herminio Gálvez, uno de los participantes.
El deslizamiento de Talanqueato, según Defensa Civil local, representa riesgo también para comunidades aguas abajo, por lo que las autoridades de Cusco y Ayacucho evalúan acciones conjuntas. Sin embargo, la división jurisdiccional ha retrasado las intervenciones.
La municipalidad de Manitea solicitó al Gobierno Central coordinar una respuesta técnica y presupuestal que garantice la seguridad de la cuenca del Apurímac, una de las más importantes del sur del país.
Síguenos también en nuestras redes sociales:
Búscanos en Facebook, Twitter, Instagram y además en YouTube. Únete también a nuestro canal informativo de WhatsApp haciendo clic AQUÍ.



