La mashua negra, uno de los tubérculos andinos con mayor potencial nutritivo del país, vuelve a ganar espacio en la innovación agroindustrial gracias a un proyecto desarrollado por un estudiante ayacuchano. Aunque estudios del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) señalan que la mashua es uno de los cultivos nativos menos industrializados del Perú, también resaltan sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y su aporte a la seguridad alimentaria en zonas altoandinas. A pesar de ello, su consumo sigue circunscrito principalmente a comunidades rurales.
Con el objetivo de revertir esa limitada presencia en el mercado, Marco Antonio Bojórquez Paucar, estudiante de la serie 400 de la Escuela Profesional de Ingeniería Agroindustrial de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (Unsch), desarrolló un néctar de mashua negra orientado al consumo masivo.
“La mashua negra no es de consumo masivo; casi todo se queda en el ámbito rural. Mi intención fue darle un valor agregado y llevarla a una presentación aceptada por todos”, explica.
El proceso de formulación tomó entre tres y cuatro meses, periodo en el que evaluó niveles de acidez, dulzor y aceptación sensorial, aplicando los conocimientos adquiridos en su formación profesional.
“Hicimos pruebas para encontrar qué grado de azúcar y qué nivel de acidez serían mejor aceptados por el público”, detalla. El resultado es una bebida ligeramente dulce, elaborada con métodos de conservación que priorizan la naturalidad sin perder estabilidad. “Buscamos que sea lo más natural posible, usando las técnicas que nos enseñan para asegurar su conservación a largo plazo”, agrega.
La mashua negra cuenta con beneficios reconocidos por investigaciones realizadas en universidades e instituciones nacionales, que corroboran sus propiedades antiinflamatorias, analgésicas, antioxidantes y su potencial efecto anticancerígeno. Para Bojórquez, estos atributos refuerzan la importancia de impulsar alimentos andinos con valor agregado.
“Nuestros cultivos nativos tienen mucho por aportar; solo falta darles el impulso adecuado”, afirma.
El néctar empezó a venderse dentro de la Unsch, donde recibió buena acogida entre estudiantes y docentes, lo que permitió ampliar su comercialización a otros puntos de la ciudad. Actualmente puede adquirirse en Av. Mariscal Cáceres N.° 944, en el cafetín universitario ubicado entre las escuelas de Ingeniería Agroindustrial y Minas, y mediante contacto directo al 971 802 612.
Bojórquez adelanta que busca presentar su producto en concursos de innovación para continuar potenciando el consumo de recursos nativos.
“Este es solo un primer paso; queremos que la mashua negra llegue a un público más amplio y que más personas conozcan sus beneficios”, sostiene.
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