La carretera Kimbiri–Pichari, uno de los principales ejes de conexión del Vraem con Cusco, permanece en grave deterioro debido a la paralización de los trabajos de mantenimiento desde diciembre del año pasado, situación que se agrava con la temporada de lluvias.
Ante el estado crítico de la vía, transportistas de Pichari, Llochegua y Canayre, con apoyo de algunas municipalidades, realizaron faenas comunales para tapar baches y habilitar los tramos más peligrosos, desde Pachalacca hasta el Puerto Embarcadero Ene, uniendo distritos estratégicos como Kimbiri, Pichari y Unión Asháninka.
La Defensoría del Pueblo en el Vraem, a través de su representante Elvis Guzmán, advirtió que la obra fue paralizada por presuntos problemas administrativos de la empresa contratista y exigió a Provías Nacional – Zonal Vraem la reactivación inmediata de los trabajos, alertando posibles protestas ciudadanas.
El tramo más crítico se ubica entre Ayna y Unión Asháninka, donde el pavimento colocado en 2014 ya superó su vida útil. Transportistas denuncian constantes daños a sus vehículos y riesgos permanentes, mientras la falta de diálogo y liderazgo estatal profundiza una crisis vial que pone en peligro la seguridad y economía del Vraem.
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