El caso de la intervención militar en Colcabamba, que dejó cinco civiles muertos, dio un giro tras la declaración de Jonathan Águila Quispe, quien acusó a efectivos de las Fuerzas Armadas de haber manipulado la escena.
El testimonio contradice la versión inicial del Ejército del Perú, que habló de un enfrentamiento con presuntos “narcoterroristas”. Según investigaciones preliminares del Ministerio Público del Perú y la Policía Nacional del Perú, no hay evidencias de fuego cruzado, por lo que el caso se investiga como presunto homicidio calificado y posible violación de derechos humanos.
El sobreviviente afirmó que la patrulla abrió fuego sin advertencia contra la camioneta en la que viajaban tras un partido de fútbol, y que incluso continuaron disparando cuando ya estaban heridos. Para salvar su vida, señaló que tuvo que fingir estar muerto.
Además, denunció que dentro del vehículo no había armas ni drogas y que, tras el operativo, se habrían colocado municiones para justificar la intervención.
El caso continúa en investigación, mientras familiares de las víctimas exigen justicia y esclarecimiento de los hechos.
- Versión resumida, lee la información completa en la edición impresa y la edición digital de Jornada
| TikTok | |
| X (Twitter) | |
| Canal de WhatsApp |



