El reloj parece haberse detenido para la familia de Katherine Junco Angulo. Cada hora que pasa sin noticias se convierte en un suplicio. Transcurrieron ya cuatro días desde que la menor desapareció sin dejar rastro cuando salió rumbo a su colegio, y la incertidumbre se volvió insoportable.
Con el corazón desgarrado y la voz quebrada por el llanto, su madre, Catalina Angulo Huamaní, revive una y otra vez la última mañana que compartió con su hija. Se levantó temprano, como siempre, para prepararle el desayuno favorito.
La peinó con su “trenza china”, detalle que Katherine lucía con orgullo porque cumple el rol de policía escolar. Luego, como parte de la rutina, llevó a su hija menor al jardín antes de viajar al centro de salud de Tambo, en La Mar, donde trabaja. Ese día, la vida cambiaría para siempre: Katherine nunca llegó a clases.
Su desaparición se dio el pasado lunes 8 de setiembre aproximadamente a las 8:00 a.m. cuando la menor de 12 años salió a su escuela Corazón de Jesús desde su vivienda, ubicada en el sector de Señor de Los Palacios.
Desde entonces no se supo más de ella. La búsqueda no se ha detenido. Familiares vienen recorriendo calles y rincones, aferrándose a la posibilidad de encontrar alguna pista. Sin embargo, la angustia crece al no tener señales de vida ni comunicación alguna con la menor. “Cada minuto cuenta”, repite la madre, consciente de que en estos casos el tiempo se convierte en enemigo.
Catalina recuerda que su hija era una niña tranquila, aplicada y sin problemas. Por ello, no sospecha de nadie en particular. La Policía Nacional ya tiene conocimiento del caso e inició las investigaciones, mientras la familia mantiene la fe en que Katherine regrese a casa.
“Quiero que vuelvas, por favor. Sabes que estoy mal de salud, te voy a perdonar, vuelve”, suplicó la madre, dejando escapar el sentimiento más profundo de una mujer que solo anhela abrazar nuevamente a su hija.
La familia pide a la ciudadanía sumarse a la búsqueda y brindar cualquier información que ayude a dar con su paradero. El número de contacto habilitado es el 946 801 554. Mientras tanto, la incertidumbre continúa.



