Dicho organismo electoral también informó que no estaban obligados a participar de este proceso eleccionario las personas mayores a los 65 años que sufran de enfermedades preexistentes y que son vulnerables a la Covid-19.
Pero, pese a ello, el deber cívico pudo más y es que acudieron a las urnas acompañados de sus seres queridos. Tal y como ocurrió con una mujer con discapacidad, de nombre Aída Felicia Díaz Quispe, quien acudió a ejercer su voto a la institución educativa “Señor de Arequipa”.
La sexagenaria pudo realizar el acto y se mostró contenta de hacerlo. Así como ella, 2.000 electores les correspondió sufragar en el en este centro educativo, donde se instalaron 7 mesas electorales.
En otros locales de votación, como el colegio Mariscal Cáceres y “Nuestra Señora de las Mercedes”, decenas de adultos mayores acudieron a votar, muchos de ellos con dificultades, para poder desplazarse.



