Desde su fundación en 2018, la organización Bibliotecas Ayacucho ha trabajado para recuperar y promover espacios culturales en la región, especialmente aquellos dedicados a la lectura y al fomento del patrimonio cultural local. Vladimir Salinas, representante de la organización, destacó que uno de los logros más importantes fue la apertura de la Biblioteca Luis Guillermo Lumbreras, ubicada en el Centro Cultural de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (Unsch), lo que permitió comenzar a recibir a niños, jóvenes y adultos en un espacio dedicado a la cultura.
Salinas explicó que, a lo largo de estos años, la biblioteca ha ampliado su enfoque, no solo ofreciendo acceso a libros, sino también promoviendo programas que incluyen actividades lúdicas y educativas que revaloran el patrimonio cultural material e inmaterial de Ayacucho.
“A partir de este momento, hemos podido comenzar a recibir a niños, jóvenes y adultos y hemos ampliado diversos programas que dan acceso a la lectura y al entretenimiento, siempre ligados a nuestra identidad cultural”, expresó.
En 2024, la organización se encuentra trabajando en la recuperación de la Biblioteca José Faustino Sánchez Carrión, con el apoyo de un equipo de voluntarios que continúan impulsando la lectura y la educación cultural en la región. Salinas también mencionó las dificultades que enfrentan debido a la falta de políticas culturales tanto a nivel local como regional.
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“En Ayacucho no existe una biblioteca como tal, ni políticas gubernamentales que consideren estos espacios como parte integral de la cultura local”, señaló.
A pesar de estos obstáculos, uno de los objetivos principales de Bibliotecas Ayacucho es fortalecer la conciencia ciudadana sobre la importancia de la cultura y la historia local, a través de un enfoque más humano y cercano a la comunidad.
Iván Cauchos López, voluntario de la biblioteca, compartió su experiencia personal, destacando el impacto del voluntariado en su vida.
“Ser voluntario es estar apegado a mi lado más humano, hacer las cosas con un propósito que no solo genera un bien común, sino que también me da un sentido de trascendencia y valor”, comentó.
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Cauchos recordó cómo, antes de ingresar a la universidad, sintió el deseo de unirse a un espacio donde pudiera conocer personas con intereses similares y fomentar la cultura. Fue en la Biblioteca Luis Guillermo Lumbreras donde encontró esta oportunidad.
Otro voluntario, Yumer Pianto, expresó su entusiasmo por la experiencia de voluntariado en la biblioteca.
“Es algo muy hermoso, ya que pude conocer a muchas personas con gustos similares a los míos, tanto en literatura como en música”, señaló Pianto, quien ha formado una red de amigos dentro de la biblioteca.
También resaltó la unidad entre los voluntarios y cómo el trabajo en equipo ha fortalecido su compromiso con la labor cultural.
Leticia Prado, también voluntaria, destacó el valor de pertenecer a un grupo que busca generar un cambio positivo en la comunidad.
“Para mí, ser voluntaria significa contribuir a nuestra comunidad, aportar un granito de arena y que todos juntos podamos generar un cambio para nuestros niños, adolescentes y jóvenes”, mencionó.
Prado mencionó que actualmente están liderando un concurso en honor a la cultura Wari como parte de un esfuerzo por revalorar el conocimiento sobre la región.
A través del trabajo constante de sus voluntarios, Bibliotecas Ayacucho sigue siendo un referente en la promoción de la cultura y el acceso al conocimiento en Ayacucho; un esfuerzo que no solo busca preservar la memoria histórica, sino también formar una ciudadanía consciente y comprometida con su patrimonio, como lo mencionó Salinas.







