Es la congregación de la ultraderecha católica, surgida en España para defender la monarquía frente a la república que exigían los liberales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Congregó a lo más rancio de la sociedad española y apoyo a los fascistas cuando invadieron España y justificaron el asesinato de un millón de españoles republicanos.
Confesión dogmática, mantiene los roles en el hogar como lo más sagrado: el varón como el macho dominante, la cabeza de la familia a la que deben obediencia y todos los otros miembros sujetos a los caprichos que dispone el padre.
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Homofóbicos y antiabortistas, enemigos de que se hable directamente de sexo en las escuelas públicas, que consideran un pecado, parecen encarnar lo más puro del catolicismo, pero no es así.
Pero, tras la careta de beatos, en realidad se encontraban pederastas que han violentado sexualmente a niños y adolescentes, siendo el caso más reciente la denuncia del cometido por ex arzobispo de Ayacucho y Lima y ex cardenal del Perú Juan Luis Cipriani, a quien se le acusa de haber abusado sexualmente de un menor en 1983.
Esta denuncia se agrega a otros escándalos en los que ha sido protagonista. En una entrevista concedida a un medio nacional, calificó a los derechos humanos como una cojudez. Después de publicada la entrevista, señaló que se había tergiversado sus palabras, y a lo que el se refería era a las organizaciones de derechos humanos que trabajaban en Ayacucho cuando el era arzobispo.
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Durante su permanencia en Ayacucho, antes de que sea nombrado arzobispo de Lima, se le calificó de ser uno de los soportes del régimen autoritario de Alberto Fujimori, al extremo de que, durante la toma de los rehenes, fue el intermediario entre los emerretistas que secuestraron a unas 20 personas en la embajada del Japón en 1996.
Durante el papado de Juan Pablo II, fue nombrado cardenal del Perú y arzobispo de Lima. Durante ese periodo, con el poder en sus manos, buscó sin mucho éxito copar los principales obispados del Perú, en franca disputa con los sectores progresistas de la iglesia católica.
En esta “lucha interna” en el catolicismo, persiguió las ideas de la Teología de la Liberación difundidas por el teólogo y sacerdote Gustavo Gutiérrez, reivindicado recientemente por el Papa Francisco I.
En la iglesia católica, donde el celibato se ha impuesto, curas como Cipriani no son una novedad. Existen denuncias en varios países, como en las iglesias católicas de Estados Unidos.



