El escenario político posterior a las Elecciones Generales 2026 deja al sector educativo con brechas estructurales persistentes, marcadas por la falta de presupuesto y una descentralización incompleta.
Especialistas advierten que las propuestas electorales carecen de sustento técnico y financiero. César Gálvez, representante de Tarea y de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, señaló que fortalecer la educación requiere recursos, planificación y equipos técnicos, no solo discurso.
Sistema centralizado y débil ejecución
Uno de los principales problemas es que el componente pedagógico sigue centralizado en el Ministerio de Educación, limitando la capacidad de las regiones para implementar políticas acordes a su realidad. A ello se suma la falta de ejecución de proyectos educativos por escaso financiamiento y voluntad política.
También persisten deficiencias en la formación docente, la educación intercultural bilingüe y la articulación con enfoques clave, lo que impacta en la calidad educativa.
Desconexión con la realidad y riesgo de populismo
El análisis advierte una desconexión entre el sistema educativo y la realidad socioeconómica, con escasa promoción de la educación técnica. Aunque se plantea fortalecer los Cetpro, estos enfrentan limitaciones de infraestructura y equipamiento.
En el plano político, se cuestiona la viabilidad de promesas como el aumento del presupuesto o salarios docentes sin respaldo técnico. “Sin presupuesto ni ejecución, las propuestas caen en populismo”, advirtió Gálvez.
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