Lo que necesitamos es que los bancos salgan del centro de la ciudad. Sólo el Banco de Crédito tiene una sucursal en la plaza de la Magdalena, pero si hablamos de los distritos de san Juan Bautista, Carmen Alto, Jesús nazareno y Andrés Avelino Cáceres, no existen agencias de ningún banco.
El resultado, es que el paisaje urbano de la ciudad de Huamanga está conformado por las colas. Si antes las colas estaban en los lugares donde se vendía kerosene, ahora están en la puerta de las oficinas de los bancos que existen Ayacucho, ocupando las veredas y los portales.
No se puede transitar por la primera cuadra del jirón 28 de Julio, porque uno se encuentra con una larga cola de personas que tienen que recurrir al Banco de la Nación. En lugar de ampliar sus oficinas en Ayacucho, ha cerrado la que tenía en el distrito de Jesús Nazareno y sin ninguna explicación.
Nadie puede transitar por el portal Unión porque ahí se encuentran dos agencias bancarias. Se forman largas colas de ciudadanos en las puertas de los bancos que tienen que realizar trámites diversos. Pero también se forman colas frente a los cajeros económicos, causando malestar entre los peatones.
Pero ahí no queda todo. Bajo el sol inclemente de las mañanas y medio día, cientos de clientes de Interbank esperan ingresar al banco o a los cajeros automáticos.
Este maltrato que sufre la población de la ciudad de Huamanga, por parte de los bancos, debe ponerse remedio y el ejemplo debe darlo el Banco de la nación. Debería tener por lo menos una agencia en cada distrito o en cada cono. Por ejemplo, una oficina que atienda a los vecinos de San Juan Bautista y Andrés Avelino Cáceres; otra agencia que atienda a un sector de San Juan y Carmen alto en la zona que olvidan ambos distritos.
Y finalmente, uno que atienda a los pobladores de Jesús Nazareno. Pero no a la altura del Ovalo de la Magdalena, sino más cerca a los pobladores. Los usuarios requieren no venir al centro de la ciudad para retirar dinero, sino que en las cercanías de su distrito. Eso ayudaría a descongestionar el centro de la ciudad, si sumamos la existencia de mercados en cada distrito y barrio.



