La feria navideña instalada en la Av. Del Deporte, evidenció deficiencias en su infraestructura de drenaje pluvial tras las inundaciones registradas durante el último fin de semana. Un día después del evento, aún se observan zonas con agua empozada, lodo y residuos que permanecen en el área donde operan decenas de comerciantes.
La acumulación de agua se produjo pese a que la precipitación fue corta, lo que expuso la ausencia de un sistema adecuado de desfogue. Los canales existentes se encuentran colmatados con tierra y barro, situación que se agrava por la instalación de carpas a lo largo de la vía, las cuales bloquean el flujo natural del agua de lluvia.
Durante el episodio, el nivel del agua alcanzó sectores de los puestos de venta, obligando a los comerciantes a levantar su mercadería para evitar mayores daños. Según indicaron, parte de los productos resultó mojada o contaminada con lodo, lo que generó pérdidas económicas. La presencia de obras en zonas cercanas también contribuyó al arrastre de arena, piedras y sedimentos hacia la feria.
En la zona no se observa un drenaje pluvial similar al existente en otras calles de la ciudad, lo que incrementa el riesgo de nuevas inundaciones. Vecinos y feriantes señalaron que esta situación se repite cada año durante la temporada de lluvias, incluso cuando las precipitaciones son de corta duración.
Aunque Huamanga atraviesa un periodo de escasez hídrica, las lluvias intermitentes propias de diciembre continúan generando empozamientos en áreas sin infraestructura adecuada. La permanencia del lodo y la humedad, visibles incluso un día después del evento, refuerzan la vulnerabilidad del sector ante futuras precipitaciones.
Los comerciantes indicaron que la falta de drenaje no solo afecta el desarrollo de la feria navideña, sino también a residentes y actividades económicas del entorno. En ese contexto, advirtieron que, de no adoptarse medidas estructurales, el riesgo de inundaciones persistirá durante la actual temporada de lluvias y en próximas ediciones de la feria.



