El Festival de Cine Latinoamericano Retama cerró su tercera edición con un balance positivo y una participación récord de más de 1 050 asistentes, confirmando el creciente interés del público ayacuchano por las propuestas audiovisuales independientes y de formación cinematográfica.
El director del festival, Diego Palomino Zea, destacó que la audiencia local muestra cada vez más apertura hacia nuevas miradas del cine regional y latinoamericano.
“El público se acostumbra a acercarse a las películas cada vez con menos prejuicio. Hemos explorado otras aristas de la cinematografía y la respuesta ha sido muy buena”, señaló.
Impulso a nuevos talentos y formación técnica
Palomino resaltó que Retama se ha convertido en una plataforma clave para el surgimiento de nuevos cineastas locales, especialmente entre estudiantes universitarios que empiezan a desarrollar cortometrajes con mayor calidad y ambición.
“Retama trae obras que sirven como referencia para los estudiantes. Ojalá que estos chicos luego muten a hacer largometrajes”, expresó.
El director subrayó que uno de los objetivos del festival es fortalecer los espacios formativos y promover una transición hacia proyectos de mayor envergadura.
Ayacucho inaugura el VIII Festival de Cine Regional y Latinoamericano
Persisten brechas en la producción cinematográfica regional
A pesar de los avances, Palomino advirtió que el cine ayacuchano aún enfrenta serios obstáculos, particularmente por la falta de financiamiento y oportunidades para desarrollar largometrajes.
Recordó que, desde “La Hija de la Luna”, no se ha producido un largometraje local realizado íntegramente por cineastas ayacuchanos.
“Se hace mucho cine peruano, pero está muy sectorizado. ¿Cuántas pelis ayacuchanas han salido hechas por ayacuchanos?”, cuestionó.
Mirada al futuro: autosostenibilidad y profesionalización
Pensando en las próximas ediciones, el festival proyecta fortalecer su gestión y ampliar las áreas técnicas de formación con el fin de consolidar una industria audiovisual regional sólida y autosostenible.
“Retama es muy ambicioso. Queremos que sea autosostenible y que todas las funciones tengan sala llena. También nos interesa ampliar los espacios técnicos para desarrollar la capacidad de nuestros profesionales”, afirmó.
El reto, agregó, es que Ayacucho pueda contar con un equipo local completo capaz de producir futuros largometrajes desde la región, impulsando una identidad cinematográfica propia y sostenible.
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