Los sospechosos junto a otras seis personas fueron intervenidos, tras un megaoperativo presidido por la Fiscalía Especializada en crimen organizado.
Se trata de los agentes Ricardo Rómulo Amezquita Luque, el ST1 Alfredo Garay Garay, el S2 Vladimir Cuadros Curi, la S3 Iris Xiomara Sosa Garay y el S3 Jorge Luis Cavero Barrio, quien sería el coordinador de esta banda.
También fueron detenidos los civiles Jhon Zamora Galindo y Claudio Sosa Garay, quienes serían cabecillas; además de Julio César Santiago Urbano (brazo armado), Edwin Cruz Ñaupa, Derik Velarde Robles y Diego Flores Paredes, los tres últimas cumplirían el rol de facilitadores.
Según información de la citada Fiscalía y de acuerdo a lo recopilado, dicha organización se habría dedicado al robo de vehículos; además de estafa en agravio del Estado, donde sus víctimas habían sido estafadas con más de $22 mil dólares por la compra de autos de segunda mano.
Durante esta acción de control se allanaron quince inmuebles de los investigados; asimismo, se incautó 27 mil 700 soles, 160 gramos de pasta básica de cocaína, 15 celulares, una laptop, una Tablet, 2 CPU, 6 chips, 4 tarjetas de identificación vehicular, 4 licencias de conducir, entre otros.
El modus operandi de los integrantes de esta organización sería bajo el supuesto de venta y compra de vehículos mayores; se dedicaban al robo agravado (dinero en efectivo para la adquisición de los mismos).
Para ello, contaban con la participación de efectivos policiales en actividad, quienes, valiéndose indebidamente del cargo, simulaban intervenciones policiales con la finalidad de hacer creer a los compradores que el vehículo objeto de la transacción era de procedencia ilícita.
Una vez transada la compra, en pleno acuerdo entre comprador y vendedor, eran intervenidos por el personal policial, con el argumento de que las unidades habían sido reportadas como robadas, las incautaban y las devolvían a los facinerosos.



