La muerte de las niñas adolescentes convertidas en madres -muchas de ellas víctimas violadas o seducidas por hombres mucho mayores que ellas, es un drama que incluso la literatura la ha plasmado con la sutiliza que requiere.
En Cien Años de Soledad, la magistral novela de Gabriel García Márquez, narra la suerte de Remedios Moscote, una niña de nueve años que se casa con él coronel Aureliano Buendía, y murió trágicamente durante el parto de su único embarazo.
¿Cuántas Remedios Moscote hay en nuestro país, cuyas edades oscilan entre los 9 y los 14 años, y quizás un poco más hasta los 16? De acuerdo a estudios realizado en Ayacucho (Jornada edición 11/12/2026), registra una disminución del embarazo adolescente, pero sigue siendo muy alta, en comparación con otras regiones del país y de la media nacional.
Estudio en Ayacucho registra caída del embarazo adolescente tras intervención en colegios
Para los que realizaron el estudio, esta caída responde a la política educativa inclusiva y a la implementación de los cursos de educación sexual entre los estudiantes de educación básica regular, en el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, pese a la oposición de grupos religiosos ultraconservadores, como la organización “Con mis hijos no te metas”.
¿Se mantendrá esta tendencia en los próximos años, en los próximos años? La educación con enfoque de género permitió esas asignaturas donde al niño, desde los primeros años, se le enseñaba a protegerse de pederastas y denunciar cualquier acto o insinuación o peligro de agresión sexual.
Dentro de esta política de protección de la niña y la adolescente estaba también el derecho al aborto terapéutico por el alto índice de fallecimientos durante el embarazo y el parto de estas niñas madres.
Aparte del daño fisiológico, tanto a la madre como al niño, los daños posteriores al parto afectan más a la madre y su vástago que al padre, aun cuando muchas veces, los tres: padre, madre e hijo(a) sufren las consecuencias de un embarazo no deseado.
En el plano personal, los padres frustran sus expectativas de vida: deben abandonar sus estudios, convertirse en una carga para sus familias y el hijo, sufrir la carencia de una mejor alimentación que afectará su futuro cognitivo.
Lo más grave, es que estos embarazos dar lugar al surgimiento de hogares disfuncionales: madres solteras que deben atender a sus hijos, juicios por alimentos, matrimonios conflictivos que terminan en separaciones y divorcios, afectando tanto a los progenitores como a los hijos.



