La respuesta del presidente Castillo, es que se está orquestando un «show mediático» en contra de su familia, ya que involucran a su esposa, sus cuñados y sobrinos, así como a ministros y hasta el alcalde de un distrito de Chota, provincia de la que es originario y amigo personal del presidente.
Justamente, la nueva investigación es por la adjudicación de obras públicas, en la provincia de Chota, en la que resultaron ganadores dos empresas relacionadas con su cuñada Yenifer Paredes, que era trabajadora de una de las mismas, aunque no figuraba en planillas, algo común por la informalidad o flexibilización laboral, desde los tiempos de Fujimori.
La elección de la nueva Fiscal de la Nación, hace dos meses ha remecido todo el escenario político, ya que los fiscales anteriores señalaron que el presidente no podía ser investigado mientras ejercía su mandato, algo que sucedió
durante el gobierno de los presidentes anteriores y que en la actualidad están acusados de corrupción.
Pero eso no sucede ahora. La Fiscal de la Nación, Patricia Benavides, anunció que abrió una sexta investigación contra el jefe de Estado. Esta se suma a las otras cinco: Los ascensos en las Fuerzas Armadas; el presunto tráfico de influencias en Petroperú; el supuesto plagio de su tesis; el caso Puente Tarata III y el presunto delito de encubrimiento personal.
No se puede negar que existe una línea editorial que parece coordinar con la fiscalía de la nación en una campaña hacia la vacancia de Pedro Castillo, y que se convoquen a elecciones generales de inmediato tanto para presidente y el congreso.
El que se vayan todos no es una salida a la crisis, pero parece que no hay alternativa. Los sectores políticos “moderados” por darles algún adjetivo han sido opacados por los discursos de la derecha radical y la izquierda radical, ambos contrarios a la democracia, y admiradores del autoritarismo.
De suerte que los “caviares” como ahora denominan a la izquierda democrática, se ha extendido a los de la auténtica derecha liberal –no la neoliberal que es autoritaria por su propia naturaleza- a la que también le han endilgado el calificativo de “caviar”.



