Como se recuerda, el último miércoles por el sector de Yanamilla delincuentes dispararon en la cabeza al conductor de una moto lineal. Su objetivo era apropiarse de una fuerte suma de dinero que superaba los 200 mil soles, pero como la víctima habría puesto resistencia optaron por atacarlo con arma de fuego.
Algo similar ocurrió por la avenida Arenales, cerca al barrio de Santa Elena, en donde un joven trabajador falleció tras ser atacado cobardemente por la espalda cuando transitaba por la calle, hecho ocurrido en horas de la noche. Su deceso fue de inmediato al recibir un disparo en la cabeza.
Conforme a los antecedentes policiales, no es la primera vez en que personas mueren en estas circunstancias; entre los casos más recordados está la de un mecánico conocido como “chino” y de un varón a quien lo acribillaron en el grifo Chacchi.
Al respecto, el jefe de la Oficina Defensorial de Ayacucho, Gustavo Pacheco- Villar, pidió a los miembros que conforman el Comité Distrital de Seguridad Ciudadana (Codisec) a articular esfuerzos a fin de reducir los índices de inseguridad.
El problema no solo pasa por los asesinatos, sino también por los frecuentes robos y asaltos, incluso, a plena luz del día. Los facinerosos aprovechan que son lugares desolados para cometer sus fechorías.
Otra de las limitaciones sería de que los municipios carecen de equipo logístico y de personal capacitado para hacer frente a la delincuencia.



