El sector turístico de la región atraviesa una creciente preocupación debido al estado de abandono de dos de sus principales atractivos arqueológicos: el complejo de Wari y la zona de Vilcashuamán. A pesar de ser considerados sitios de gran valor histórico y turístico, ambos requieren urgente intervención para su conservación, pero hasta ahora no han recibido el mantenimiento adecuado.

Alejandro Mancilla, presidente de la Cámara Regional de Turismo de Ayacucho (Caretur), señaló que, aunque el Ministerio de Cultura es el responsable del mantenimiento de estos sitios, es la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) quien debe presionar para que las restauraciones se hagan. Sin embargo, hasta el momento no se ha avanzado en su conservación.

«El Ministerio de Cultura es el encargado del mantenimiento de estos sitios, pero es la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) la que debe gestionar estos recursos. Lamentablemente, hasta ahora no hemos visto un avance significativo», comentó Mancilla, quien agregó que la falta de recursos y coordinación ha llevado a un deterioro evidente de los complejos arqueológicos.

El complejo de Wari, que cuenta con una unidad ejecutora desde hace casi ocho años, sigue sin avances significativos en excavaciones y restauraciones. Mancilla expresó su preocupación, destacando que la falta de acción ha dejado al sitio en un estado de deterioro que no cumple con las expectativas de los turistas.

«Wari debería estar mucho más avanzado. Los turistas que visitan el lugar esperan encontrar un sitio bien conservado, pero la realidad es otra. Las excavaciones y restauraciones están muy retrasadas», añadió Mancilla.

Por su parte, Vilcashuamán enfrenta una situación similar, con estructuras como el Ushno el cual está en riesgo de colapsar, lo que genera una mala impresión entre los visitantes. A pesar de que los trámites legales están completos, las intervenciones necesarias para mejorar la infraestructura y la seguridad del lugar aún no se han realizado.

«Es lamentable ver cómo sitios tan emblemáticos están cayendo. Muchos turistas llegan esperanzados a ver estos lugares, pero al tomar fotos se encuentran con ruinas y estructuras que podrían colapsar en cualquier momento», refirió.

El presidente de Caretur hizo un llamado urgente a la Dircetur para que gestione con mayor eficacia los recursos y trabaje en conjunto con el Ministerio de Cultura para garantizar la conservación de estos importantes sitios. Sin una inversión en la infraestructura y conservación de estos atractivos, el potencial turístico de Ayacucho podría verse seriamente afectado.

«Es fundamental que las autoridades regionales, en colaboración con el Ministerio de Cultura, tomen cartas en el asunto. No podemos seguir ignorando el estado de nuestros principales atractivos turísticos. Si no invertimos en su conservación, estamos perdiendo una oportunidad invaluable para el desarrollo de Ayacucho», concluyó Mancilla.