conexas. Sin embargo, nuestros políticos y gobernantes se han acostumbrado a no usarlo . Prefieren usar la terminología PUEBLO que solo sirve para exacerbar tribunas y concentraciones públicas pero jurídicamente , legalmente no es coherente con la estructura de nuestras multi temáticas normas legales vigentes y jurídicas. Ni la Constitución utiliza el término Pueblo. Utiliza: País, Nación, Sociedad , Institucionalidad, Sociedad Civil .
La OEA define que la SC está constituida por diversos componentes tales como instituciones u organizaciones cívicas , sociales , gremiales, temáticas, federaciones gremiales, etc. orientadas a moldear una sociedad funcional , organizada ,articulada eficazmente, sólida, diletante,opinante, incidente , democrática, de bien social colectivo/ solidario. La SC así entendida mínimamente es vital para asegurar democracia, paz , confianza y seguridad para encontrar vías sensatas y estratégicas para el desarrollo humano, económico, social, político, ambiental, etc. Leyes derivadas de la reforma descentralista del 2002 están entendidas esencialmente bajo ese concepto. La ley de gobiernos regionales, la ley de municipalidades están diseñadas también para promover la implementación de programas y políticas que motiven al ciudadano a capacitarse, organizarse y participar tejiendo redes institucionales para actuar articuladamente en el objetivo de mejorar nuestra gobernabilidad. El desdeñado cuerpo legal de la regionalización obliga a gobernantes nacionales y regionales a promover políticamente y financieramente el logro de dichos objetivos. Por tanto Sociedad Civil se entiende como un tejido legal y jurídico de ciudadanos e instituciones civiles. En términos jurídicos Sociedad Civil es el PUEBLO ORGANIZADO y EMPODERADO, como frente social articulado ,como interlocutor civil genuino validado por ley. Semánticamente y jurídicamente no es lo mismo que decir “Pueblo” a secas. Esta definición de SC incluye la obligación gubernamental de reconocer y dar muestras de reconocimiento a lo antedicho. El uso desmedido, inconsciente , ligero, populista, de la palabra PUEBLO por los gobernantes y candidatos desde el 2003, demuestra que no han entendido el espíritu de la ley reformista descentralizadora y regionalizadora. Nunca han priorizado ni invertido en el fortalecimiento capacidades de la sociedad civil requerido por leyes vigentes (están facultados para invertir en ello).
Prefieren utilizar el término PUEBLO que resulta gaseoso, abstracto, políticamente neutro , discriminatorio, romántico , desfasado , ineficaz, populista y no obliga a nada. Ese desentendimiento les permite expresiones como: “ … conversar con el Pueblo; el Pueblo lo pide , acercarme al Pueblo, tender puentes con el Pueblo ….”,etc. Expresiones contradictorias , falaces, poco sinceras, como ésas ,aparentemente sin importancia, impiden salir de la democracia débil o defectuosa en que estamos prisioneros, además de calificados internacionalmente como Democracia Defectuosa. Nos impide superar gradualmente o evitar las crisis que se presentan periódicamente. Población desarticulada institucionalmente, desinformada, no empoderada civilmente ni políticamente, seguirá siendo pueblo pedigüeño, manejable electoralmente , sub desarrollado, sin mutuo puente de opinión con sus autoridades. ¿es eso lo que quieren los grupos de poder actual? . Parece que sí. Hay que luchar desde la simbólica perspectiva político – conceptual de Sociedad Civil. Los Acuerdos de Gobernabilidad suscritos y los Planes Regionales de Desarrollo elaborados y promulgados son un honesto pero lírico intento para ello.La experiencia vivida demuestra que no atemorizaron a los gobernantes regionales /locales/nacionales habidos ni han influido con la eficacia esperada en ciertos frentes de defensa y lucha social y diversas instituciones civiles denominadas defensores de derechos humanos, civiles, económicos, sociales, ambientales etc. Preguntémonos ¿PORQUÉ?. Felicito y agradezco reciente artículo de Rudy Anyosa (JORNADA 27/10/22), donde alude o atisba esta problemática ingeniosamente , imaginándose una necesaria cuádruple hélice para un mejor gestión pública.



