“Esta ley viene perjudicando a los estudiantes que hayan repetido tres veces el mismo curso, porque están condicionados a una matrícula y de llevar el mismo curso en el próximo semestre”, dijo.
En esa línea, indicó que la universidad debe evaluar otros factores que influyen para que el estudiante desapruebe un curso. Tales como el uso de herramientas tecnológicas y didácticas en el contexto de la pandemia del Covid-19, y el proceso de aprendizaje entre alumno y docente.
En otro momento, dio a conocer que la Unsch continúa con planes de estudios desactualizados y que interfiere en la preparación del estudiante.
Además, precisó que muchos de los jóvenes reprobaron sus asignaturas por falta de conectividad, pese a la entrega de chips con internet porque no existe cobertura en algunas zonas de la ciudad.
Frente a esta situación, Dennis Guillén propuso a las autoridades universitarias a aplicar una evaluación psicopedagógica a los estudiantes que no aprueben un curso determinado.
“Es necesario realizar el seguimiento al estudiante y así conocer cuáles son los factores que limitan en su proceso de enseñanza. No solo se trata de reprobarlos”, refirió.



