La sobreproducción de papa continúa siendo un problema para los agricultores de Ayacucho, quienes enfrentan precios históricamente bajos. Con la papa blanca vendiéndose a solo 60 céntimos por kilo en los mercados locales, los productores se ven obligados a competir con la producción mecanizada de la costa, que inunda el mercado nacional.
Según Víctor Pillaca, representante de la Dirección de Información de Agricultura, el problema radica en la falta de planificación y diversificación de cultivos.
“En la costa, con sistemas mecanizados, obtienen 50 toneladas por hectárea, mientras que en Ayacucho apenas llegamos a 30. Esto genera una saturación en los mercados y desploma los precios”, comentó.
Además, los agricultores locales enfrentan dificultades para encontrar rentabilidad, ya que los costos de producción no disminuyen al mismo ritmo que los precios de venta. Mientras tanto, Pillaca hace un llamado a las autoridades para implementar campañas de consumo local y apoyar la producción de cultivos alternativos como quinua, arvejas y habas, cuyos precios son más favorables.
Los agricultores han solicitado mayor apoyo estatal y campañas que promuevan el consumo de papa en la región.
«La falta de planificación está llevando a los productores a pérdidas económicas. Se necesita diversificar cultivos hacia opciones como quinua y arvejas, que tienen precios más estables», comentó Pillaca.
El precio de las papas nativas y de color, en contraste, se mantiene entre 1.50 y 3 soles por kilo, siendo una opción rentable para algunos agricultores. Sin embargo, la sobreoferta de papa blanca sigue siendo un desafío crítico para la región.



