La reciente suspensión de vuelos entre Ayacucho y Cusco ha generado preocupación en el sector de turismo, afectando la conectividad entre dos importantes destinos culturales del país. La medida, dejó a muchos turistas y operadores turísticos en un estado de incertidumbre.
Jesús Quispe Ramos, presidente de la Cámara de Comercio de Ayacucho, señaló que la interrupción de vuelos directos entre estas dos ciudades no solo limita la facilidad de viaje para los turistas, sino que también podría tener un impacto significativo en la economía local.
“Esta suspensión podría hacer que algunos turistas reconsideren sus planes o reduzcan el tiempo que pasan en cada destino”, dijo.
Además, Jesús Quispe mencionó que la suspensión podría llevar a un aumento en la demanda de opciones de transporte alternativo, como autobuses, que pueden ser menos cómodos y más lentos, aumentando así la complejidad del viaje.
Esta situación no solo afectaría a los turistas internacionales, sino también a los viajeros locales que buscan explorar ambas ciudades en una sola excursión.
Bajo este escenario, Jesús Quispe aseveró que están realizando esfuerzos a fin de que se reanude este servicio, aunque no se ha proporcionado un cronograma específico para la reanudación de los vuelos.
Mientras tanto, las autoridades turísticas locales han instado a los viajeros a planificar con anticipación y considerar opciones de transporte alternativas para minimizar el impacto de la suspensión.
“La conectividad aérea es crucial para mantener el interés de los turistas en visitar varios destinos durante un mismo viaje”, detalló el representante de la Cámara de Turismo, Alejandro Mancilla.
En respuesta, algunos empresarios del sector turístico comenzaron a adaptar sus servicios para ofrecer paquetes que incluyan opciones de transporte terrestre entre Ayacucho y Cusco, intentando mitigar las posibles pérdidas económicas.
No obstante, el efecto a largo plazo de la suspensión en el turismo aún está por verse, y se mantendrán bajo observación las tendencias de llegada de visitantes y la respuesta de los operadores turísticos, quienes consideran que esta medida representa un perjuicio.



