Un sueño compartido. Quedan menos de 24 horas para el inicio de los “Juegos Bolivarianos del Bicentenario 2024”, que tendrán una duración de solo 11 días de intensa actividad deportiva. Sin embargo, lo que se desconoce es cómo y quiénes realizaron el trabajo para conseguir que oficialmente se dictamine a la región como sede oficial bolivariano.
La iniciativa de lograr que la región de Ayacucho fuera oficializada como sede de los “Juegos Bolivarianos del Bicentenario 2024” surgió entre los años 2016 y 2017, después de la movilización “Por la dignidad del deporte”.
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Esta movilización, que tuvo lugar inicialmente en 2016 y luego se retomó en 2017, tenía como objetivo hacerle entender al Estado que Ayacucho seguía siendo olvidado en el ámbito deportivo, lo que constituía una infracción a la Ley No 28036.
La Ley No 28036, también conocida como la “Ley de Promoción y Desarrollo del Deporte”, tenía como principal objetivo normar, desarrollar y promover el deporte como una actividad física para los ciudadanos en sus diversas disciplinas y modalidades, de manera descentralizada a nivel. locales, regionales y nacionales.
No obstante, como ocurre con muchos proyectos, esta iniciativa quedó paralizada hasta 2021, cuando los gestores deportivos de la región de Ayacucho decidieron retomar los procesos necesarios para que la región fuera oficialmente dictaminada como sede de un evento bolivariano.
“Se quería realizar un evento deportivo en 2021, pero debido a la paralización de actividades, no fue posible. Sin embargo, fue en ese año cuando nos reunimos nuevamente y decidimos armar todo el expediente técnico para que hoy, bien o mal, se lleven a cabo estos Juegos Bolivarianos”, declaró Enrique Martinelli, uno de los gestores deportivos del certamen bolivariano.
Una vez armado el expediente técnico, el proyecto fue presentado al entonces alcalde , Yuri Gutiérrez. Tras su aprobación, dicho documento fue entregado al Comité Olímpico Peruano (COP) para su evaluación y posible aprobación o rechazo.
“Una vez aprobados todos los procesos, no quisimos soltar este evento bolivariano por nada del mundo. Queríamos conseguirlo y teníamos que hacerlo. Recuerdo que tuvimos que viajar a la sede de la Organización Deportiva Bolivariana para exponer nuestro proyecto y obtener el veredicto final que hizo realidad este sueño”, enfatizó Martinelli.
Pero detrás de todo este proceso para lograr que Ayacucho fuera sede, existía un interés colectivo por parte de los deportistas: conseguir presupuesto para mejorar las infraestructuras deportivas de la región, dejando un legado para la población ayacuchana.
“El interés estaba claro: lograr que se asigne un presupuesto para mejorar la infraestructura deportiva de la región, y se obtuvo. Ahora se están terminando de edificar lo que son la Villa Bolivariana, el estadio ‘Las Américas’, el ‘Skate Park’, el ‘Cerrl Campanayocc’ y otros proyectos más”, finalizó Martinelli.



