Ayacucho se enfrenta a una temporada de lluvias y granizo que podría causar graves afectaciones a la población y a la infraestructura local.
Las autoridades y expertos en gestión de riesgos han alertado sobre la necesidad urgente de tomar medidas preventivas y de respuesta ante la posible intensidad de estos fenómenos climáticos, los cuales se han incrementado en los últimos años debido a los efectos del cambio climático.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó que las lluvias en la región serán más intensas durante los próximos meses, lo que aumenta el riesgo de deslizamientos, inundaciones y la caída de granizo, fenómenos que ya han provocado daños en años anteriores.
Las zonas más vulnerables son las de mayor altitud, como las provincias de Huanta, Vilcashuamán y La Mar, donde las lluvias torrenciales pueden desencadenar huaycos, y las heladas que acompañan las tormentas de granizo afectan a la agricultura local.
Uno de los sectores más afectados por la temporada de lluvias es la agricultura. En Ayacucho, miles de familias dependen de la producción agrícola para su sustento, y la caída de granizo puede destruir cultivos de maíz, papa y hortalizas.
Los agricultores piden al Gobierno Regional y local que proporcionen asistencia inmediata, incluyendo la entrega de semillas resistentes a condiciones extremas y la implementación de sistemas de riego de emergencia.



