Los vecinos de la avenida Integración, en el distrito de Andrés Avelino Cáceres, se encuentran en pie de lucha exigiendo el retiro de la garita de control del Ejército ubicada a la entrada de sus viviendas. Esta situación les obliga a pasar por el cuartel Los Cabitos para acceder a sus hogares, lo que limita su libre tránsito y vulnera sus derechos fundamentales.
Otto Granados, dirigente del barrio Conchopata, refirió que la garita de control es un obstáculo constante para los residentes, quienes deben atravesarla para ingresar a la zona, incluso cuando hay actividades oficiales dentro del cuartel.
«Aunque en principio nos permiten el paso, durante eventos oficiales, como visitas de funcionarios o actividades militares, nos bloquean el acceso, y tenemos que esperar o buscar caminos alternativos, como trochas, lo cual es un inconveniente para todos», manifestó Granados.
El dirigente recordó que existe una sentencia judicial desde 2018, ratificada en 2019, que ordena el retiro de la garita y el restablecimiento del libre acceso a las viviendas. Sin embargo, pese a los esfuerzos de los vecinos y las reuniones realizadas, el Ejército no ha cumplido con el fallo judicial.
«El Ejército nos ha manifestado que no tienen presupuesto para mover la garita, pero ya hemos enviado cartas notariales y nos han asegurado que tienen la posibilidad de moverla, ya que la municipalidad distrital ha aprobado un presupuesto de 300 mil soles para la construcción de un cerco perimétrico», explicó Granados.
Los problemas no se limitan solo al acceso. Los vecinos también enfrentan dificultades con el transporte público, que no llega hasta la zona, y con la recolección de residuos sólidos, que no puede acceder más allá de la esquina de la avenida Integración. Esto obliga a muchos a caminar largas distancias para realizar estas gestiones, especialmente aquellos que viven en la parte baja, cerca de las lagunas de oxidación.
Además, los vecinos temen que el proyecto del puente Bicentenario, que debería integrar los distritos de Andrés Avelino Cáceres y Nazarenas, no pueda realizarse si la garita sigue bloqueando el acceso.
«Este proyecto tan importante no podrá ejecutarse adecuadamente con una calle de solo 10 metros de ancho. Es una contradicción tener grandes obras en la zona y no solucionar un problema tan básico como el acceso a nuestras viviendas», añadió Granados.
A pesar de las promesas de diálogo y reuniones con funcionarios de la municipalidad y el Ejército, la situación sigue sin resolverse. El Ejército ha propuesto una nueva reunión para el 6 de febrero de 2025.
«Es urgente que cumplan con la sentencia judicial y retiren la garita para que podamos tener acceso libre a nuestras casas y poder desarrollar proyectos importantes para la comunidad», concluyó Granados.
La situación continúa afectando a más de ocho asociaciones de vivienda en la zona, quienes claman por una solución inmediata para garantizar su derecho al libre tránsito.



