La empresa contratada por la municipalidad de Huamanga para la ejecución de la obra “mejoramiento y ampliación de los servicios de agua potable y alcantarillado” en el barrio de Belén, ha sido denunciada porque no ha concluido con la obra, y ha dejado numerosas piedras de más de un metro de diámetro, que amenazan con desprenderse y caer sobre viviendas, ya que están en una pendiente.
Esto es poner en riesgo la vida de los pobladores del barrio Belén, especialmente de los jirones Primero de Mayo y Prolongación Chorro, cuyas viviendas ya han sido inundadas en las recientes lluvias, porque las torrenteras se represan en los “muros” que forman las piedras abandonadas y las aguas ingresan a sus viviendas.
“El terreno puede ceder y estas piedras desprenderse, y generar destrucción en las viviendas e incluso causar la muerte de personas” señaló una vecina indignada contra la empresa “Constructora y Servicios Generales India S.A.C.”, a la vez que exigió que el municipio le obligue para que termine la obra.
También les preocupa los lodazales que se formarán en la temporada de lluvias, dificultando el desplazamiento de las personas, en especial de niños, adultos mayores y mujeres gestantes, frente a lo cual se muestran indiferentes las autoridades municipales.
Colusión de seudo dirigentes. Los vecinos han denunciado además a seudo dirigentes barriales, quienes se han coludido con la empresa encargada de ejecutar la obra, cuyo monto se eleva a casi dos millones de soles.
Indicaron que el presidente del barrio no dice nada, pese a las reiteradas quejas de los vecinos y el fiscalizador ha conseguido que coloquen un muro de contención al lado de su casa y le han permitido que su servicio higiénico se instale en la vía pública.
Estos dirigentes en lugar de preocuparse por el estado en que está quedando el barrio de Belén, especialmente las calles de Primero de Mayo y Prolongación Chorro, habrían aceptado que la empresa deje las cosas como están en el momento.
Exigen que por lo menos retiren todo el material. Los vecinos solicitan a la municipalidad de Huamanga que, haciendo uso de su autoridad, obligue a la empresa constructora que retire todo el material que han dejado de los trabajos hasta el momento, especialmente las enormes piedras, y la tierra que se ha removido al abrir zanjas.
“Estamos cansados de la incomodidad que ha generado esta obra como las frecuentes inundaciones en los domicilios, lodazales y el temor de todos los días de que las rocas se desprendan”.



