El principal observador es la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ayacucho por tener un impacto directo en la arquitectura colonial de la ciudad, pues los árboles al crecer pueden llegar a tapar las casonas, alterando así la armonía urbana. Por ese motivo el regidor recomendó que se realice una mejor planificación y se disponga la arborización en calles más amplias.
En cuanto a la revaloración de los artistas ayacuchanos, Morales sugirió que la Alameda del bicentenario, antes conocida como Valdelirios, debería ser el lugar donde pueda guardarse la memoria y revalorase a los cultores del arte popular de la región de Ayacucho.
Finalmente el Concejal subrayó el desempeño desordenado e improvisado de la actual gestión, pues no respeta las normas que rigen la ciudad sobre urbanismo y conservación del centro Histórico.



