Un grupo de 25 mujeres productoras del Vraem continúa fortaleciendo el emprendimiento Banan Flor, dedicado desde hace ocho años a la elaboración de chifles dulces y salados. Aunque la marca ha logrado posicionarse en mercados locales, las malas condiciones de las vías siguen siendo la principal barrera para expandir su producción y acceder a nuevos clientes.
Emely Huamaní Quispe, representante del grupo, explicó que elaboran chifle dulce con plátano bellaco y el salado con la variedad isla, aprovechando la alta disponibilidad del cultivo en la zona. La iniciativa nació con el objetivo de generar ingresos propios y mejorar la economía familiar en comunidades del Vraem.
Sin embargo, la precariedad de las carreteras limita la llegada del producto a otros mercados.
“Lamentablemente, las carreteras no están buenas y eso perjudica porque el producto no llega del todo bien”, afirmó Huamaní, quien precisó que actualmente solo distribuyen hacia La Convención (Cusco) y algunos distritos cercanos, aunque aspiran a ingresar al mercado nacional.
Pese a las dificultades, el emprendimiento ha significado un avance importante en la autonomía económica de las productoras.
“Tener este negocio nos ha permitido solventar nuestros gastos y educar a nuestros hijos”, agregó la representante, destacando el impacto social que genera la iniciativa.
Las mujeres del Vraem esperan que las autoridades atiendan con urgencia el mejoramiento de las vías, un factor clave para garantizar la calidad del producto y permitir que su esfuerzo pueda continuar creciendo.
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