Porque la intervención de la contraloría referente a las transferencias de recursos públicos a cuentas privadas de funcionarios, es una perla más de las tantas investigaciones que se realizan por las denuncias de hechos irregulares en ese sector.
Y no solo se da en el hospital regional. No sabemos que está sucediendo en los otros hospitales y menos en los centros de salud, pero hay hechos que pueden ir dando algunas pistas.
Para citar el más cercano, en el Centro de Salud de Licenciados se encontró que habían expedido 120 carnets de vacunación, cuando en el registro de vacunas solo se habían aplicado 100 dosis. De donde salieron los otros 20 que tienen un carnet de vacunación y no están vacunados.
Esas 20 personas con carnets falsos, como también se ha detectado en Lima, son un peligro porque pueden contraer el Covid y difuminar el virus, contagiando incluso a sus propios familiares y a toda persona que coincida en un espacio cerrado con estos individuos, como puede ser una bodega o restaurante.
En salud hay investigaciones que parecen que no han dado resultados o están paralizadas. Existen denuncias de falsas reparaciones de los equipos médicos, la compra de repuestos sobrevalorados y, además, la derivación de pacientes SIS a clínicas privadas.
En este caso, el trámite es simple. El médico disponía un examen con equipos que tiene el hospital, pero sorpresa, están malogrados. Por tanto, tiene que recurrir a una clínica privada que si tiene operativos sus equipos y posiblemente el galeno trabaja en la misma.
Y esta parece ser una práctica común en el sector salud, ya que, si hacemos memoria, un asesor presidencial, en el gobierno de PPK, operaba de esta manera desde el hospital Loayza y se derivaba a un consultorio donde despachaban sus familiares.
Es vox populi, que los médicos recomiendan a los pacientes, que tienen algunos recursos, que no se hagan los análisis en el hospital, porque demoran varios días, mientras que, en los laboratorios privados, el mismo día entregan los resultados. ¿Esta demora no será parte de un plan para beneficiar a privados, dejando de lado los servicios del sector salud?
Alguien ha señalado que sólo se ve la punta del iceberg. Es necesaria una profunda investigación. Además, la salud es un derecho y no puede estar copada por la corrupción.



