Viendo cómo se están inscribiendo candidatos a disfrutar ese sitio y lo que ya están comenzando a invertir para tener una campaña exitosa que los lleve a la Plaza Bolívar de Lima, vale recordarles lo que un político uruguayo, muy actual, dijo algo concreto: La política no es para hacer plata
Así, señaló que, si alguien quiere ganar dinero y ascender socialmente para vivir como los ricos, que se dediquen a los negocios, que formen una empresa, pero que dejen la poíitica para aquellos que son coherentes con lo dicen y hacen.
Además, y aquí terminamos de citar a Pepe Mujica, les dijo a los que aspiran a ser políticos y representarnos en el congreso, que los políticos deben vivir como vive la mayoría, es decir los que menos tienen, y no vivir como viven los ricos, que son la minoría.
Porque hay muchos que piensa que ser político es para ganar mucho dinero. Y por supuesto, ese dinero no viene sólo del sueldo, nada despreciable de más 15 mil soles mensuales, además de sueldos por escolaridad, navidad y fiestas patrias, sino de algunos ingresos nunca declarados, pero que han llevado a más de uno al poder judicial.
Teniendo 25 partidos, desesperados todos por tener presencia en las elecciones generales, porque el que no participa pierde su inscripción, y al haber sido reacios a formar alianzas, salvo una que otra excepción, ´pero alianzas con movimientos no inscritos, tenemos en perspectiva 75 candidatos al congreso por Ayacucho.
¿Cuántos pre candidatos tendremos? Si hay elecciones, deben ser, por lo menos, 4 para elegir 3 y uno quede afuera. Entonces debemos encontrar en Ayacucho 100 ciudadanos preparando para estas elecciones internas.
No es que se ningunee a nadie, pero siempre hay alguna duda. ¿Dónde están esos 100 ciudadanos ayacuchanos dispuestos a sacrificarse? Porque de esos 100 quedarán 75, y luego de esos 75, sólo 3 serán los escogidos.
Candidatos unos, cándidos otros. Parece que los cándidos y cándidas, porque ahora deben ir hombres y mujeres en alternancia, van a ser superiores en número a los verdaderos candidatos.
Porque como la experiencia de los últimos 30 años, desde 1990 adelante nos enseña, lo cándidos siempre pierden, y los pícaros o pícaras, son los que terminan siendo candidatos. Luego, tenemos congresistas, como los actuales, que, a las tres semanas de juramentados, comenzamos a repudiar.
Los demás, esos otros “partidos” son como esas mesas que se instalan en las losas deportivas para que se inscriban los que quieren participar en un campeonato de fulbito de barrio. Los que quieren jugar, pagan, y de ser posible la inscripción de todos.



