La autoridad edil señaló que se implementó un plan de contingencia para evitar que la plaza se convierta en una cantina pública, principalmente, en el Sábado de Gloria, en donde decenas de personas se concentran en el centro histórico de la ciudad.
“Tiene que haber un mayor control del comercio ambulatorio y de consumo de bebidas alcohólicas en la Plaza Mayor. Lo que queremos restringir son los excesos que dejan una mala imagen en la ciudad”, subrayó.
Arango mencionó que ya se coordinó con la Policía Nacional y el personal de serenazgo, para hacer cumplir esta disposición. No obstante, los antecedentes indican que casi nadie respetó estas restricciones.
Por otro lado, informó que este 15 de marzo se instalará la comisión multisectorial para la programación de actividades por Semana Santa, en donde se plantearán acciones que no conlleven a un descontrol o de inseguridad en las calles.
Vale precisar que falta poco para el inicio de esta importante festividad religiosa, en la que diferentes autoridades coinciden en que se deberían descentralizar las actividades, dando prioridad a los actos litúrgicos y no solo enfocarse en la diversión.
Para este año se tiene previsto la llegada de más de 20 mil turistas, según proyecciones de la Dircetur.
Arango puntualizó en que se deberán tomar decisiones acertadas, teniendo en consideración que la Semana Santa fue declarada como Patrimonio Cultural de la Nación. De no ser así, correría el riesgo de perder esta denominación.



