Este déficit también dificulta el éxito de las convocatorias para las reuniones de coordinación entre estas juntas con la Policía Nacional y los municipios distritales, en donde se toman acuerdos para hacer frente a este problema.
En esa línea, el representante de los vecinos vigilantes solicitó a las autoridades acciones concretas para mitigar los índices de delincuencia que se generan con la proliferación de discotecas.
Además, de bares, cantinas y con la falta de alumbrado público en determinadas zonas de la ciudad, lo cual es aprovechada por los malhechores para cometer sus fechorías.
Al respecto, el jefe de la Oficina Defensorial de Ayacucho, Gustavo Pacheco-Villar, indicó que recomendaron a sincerar el número real de juntas vecinales activas en la región con el objetivo de lograr un trabajo articulado con la Oficina de Participación Ciudadana. Para ello, dijo que se deberán crear canales de comunicación necesarios a fin de que los vecinos puedan lanzar alertas inmediatas ante eventuales hechos delictivos que se registren en los diferentes distritos.
Agregó que tras una última reunión se acordó en pedir a la Unidad de Control y Fiscalización del municipio de Huamanga en priorizar las intervenciones en los centros nocturnos de los barrios más inseguros identificados por la ciudadanía.
Asimismo, se exigirá a Electrocentro la instalación y mantenimiento de los postes de alumbrado público en los lugares conocidos como zonas peligrosas.
Son siete los distritos, entre ellos Ayacucho, San Juan Bautista, Jesús Nazareno, Andrés Avelino Cáceres Dorregaray, Socos, Santiago de Pischa y San José de Ticllas (de la provincia de Huamanga) los que buscan articular acciones.