El primer problema, es el estado de los centros educativos. Una información proporcionada por los profesores, y corroborada con imágenes, muestra que son numerosas las instituciones educativas con problemas en la infraestructura, ya que los dos años que han estado cerrados muchos de ellos, han sufrido de las inclemencias del tiempo.
De manera que se tienen que tomar medidas urgentes y disponer de los recursos para mejorar los locales, que incluye aulas y servicios higiénicos, que son fundamentales ya que los niños van a requerir de agua de manera permanente para evitar los contagios y mantener las manos limpias.
Con respecto a las aulas, hay un tema parte. Debe sr aulas con la ventilación necesaria y además se debe reducir el aforo de los estudiantes por sección. Si este aforo es del 50 por ciento, esto significa que, si tenían una capacidad de 40 estudiantes, ahora sólo deben asistir 20 en cada aula.
¿Dónde se van a ubicar a los otros estudiantes? ¿Existe un plan de contingencia que prevea una suerte de rotación de los estudiantes? Esto es necesario que ya lo conozcan los padres de familia para que la asistencia de los estudiantes sea bajo los parámetros que disponga el MINSA.
Esta separación de los estudiantes en grupos, significa que la mitad estará en clase y la otra mitad asistirá virtualmente a la misma clase. Es ampliar la actual virtualidad, y para eso se tiene la experiencia de estos dos años, de manera que las clases presenciales deberán ser de reforzamiento.
Para que esto se logre, el MINEDU deberá realizar, a través de las UGEL, talleres de capacitación a los profesores, tanto urbanos como rurales, para que se lleve adelante esta nueva etapa, que unirá la presencialidad con la virtualidad, que como van las cosas, parece que al final, quedará como un sistema necesario por un largo tiempo.
Lo fundamental, es la vacunación. Para mediados de marzo deberán estar vacunados todos los escolares, tanto de primaria como de secundaria y la presentación de la tarjeta de vacunación debe ser un requisito indispensable.
Y esto deben entenderlo bien los padres, especialmente aquellos que no creen en las vacunas y hacen campaña contra estas. Sólo los vacunados podrán asistir a clases.



