Javier viene desarrollando el trabajo de implementación y cultivo desde hace más de 15 años y, este año, creó “Eco-Cultivos Orgánicos Huerta Familiar en Azoteas”, una página de facebook con más de 16 000 mil seguidores nacionales e internacionales, quienes asombrados por el trabajo que viene realizando le piden consejos para poder implementar su propia huerta. Él cuenta que esta página fue creada para que sea una fuente de inspiración para muchas familias ayacuchanas que no cuentan con un espacio para cultivar.
“Nosotros como habitantes de esta urbe de la ciudad siempre decimos: “quisiera tener una huerta, un campito para cultivar mis hortalizas y frutales, sin embargo, no tengo espacio”. Pero a través del trabajo que vengo realizando quiero demostrar que podemos aprovechar ese espacio que se daba por desperdiciado porque genera flmente las azoteas lo utilizamos como almacén de cosas inservibles”, dijo.
En su azotea, cuyo espacio es de 40 metros cuadrados, Javier viene produciendo una gran cantidad de frutas y hortalizas como: palta, limón, lima, manzana, naranja, higo, durazno, clavo de olor, cebolla, lechuga, betarraga, apio, poro, tomate, maíz, ají, col, ajo, pacay y otros, los cuales fueron sembrados en llantas, baldes, mesas de cultivo y otros.
Asimismo, comentó que viene sacándole provecho a las paredes de su hogar a través del cultivo vertical donde se puede utilizar materiales que normalmente son arrojados a la basura como: botellas de gaseosas, galones de lejía, galones de refrigerante de vehículos y otros. “Es una forma de aprovechar las azoteas y las paredes. A través de este cultivo estamos conservando el medio ambiente porque estamos utilizando materiales que aparentemente ya no sirven”, mencionó.
En este contexto de la pandemia, gracias a esta producción Javier pudo obtener ahorros sustanciales, además de consumir alimentos seguros, frescos y de calidad. “Esta pandemia ha demostrado que la producción se puede ampliar, puesto que con el espacio que yo tengo he podido subsistir durante dos meses sin la necesidad de ir al mercado”, señaló.
TIEMPO DE IMPLEMENTACIÓN
“La implementación fue de a poco, duró alrededor de cinco años con algunos fracasos porque la tierra de por sí no es muy buena y ese es el gran error de muchas familias que se decepcionan porque recogen la tierra del jardín o la tierra negra. Fallé muchas veces y luego realicé combinación de sustratos. Hace 15 años, aproximadamente, funciona el sustrato que vengo preparando, todos son naturales, orgánicos y nos traen muy buena producción”, manifestó.
Javier recomendó a las familias ayacuchanas a cultivar en algún espacio de su hogar debido a que ésta es una actividad agradable, permite integrar a la familia y genera tranquilidad. “Te olvidas de los problemas laborales, personales, familiares, vecinales que puedas tener. Cuando tú cultivas, haces la preparación, llega la cosecha te olvidas de todo, es gratificante tener productos sanos y limpios. El cultivar en nuestra azotea es emocionante, gratificante y desestresante”.
Para las personas que quieran iniciar con este trabajo, Javier refirió que las semillas pueden ser conseguidas en los agro comerciales. “Por ejemplo, en el mercado central venden al menudeo, y posteriormente, puedes sacar tu propia semilla. Yo saqué mis propias semillas del nabo tubular, betarraga tubular, nabo redondo”.
TALLERES:
El creador de “Eco-Cultivos Orgánicos Huerta Familiar en Azoteas” viene dictando talleres los sábados en la azotea de su hogar ubicado en el Jr. Untiveros N° 281 en La Magdalena. “Además, estamos viendo la fecha para hacer un taller a mediados de noviembre”, contó.
Las personas que quieran visitar el huerto de Javier Díaz o desee aprender a desarrollar un huerto en sus azoteas pueden contactarse al siguiente número: 999 151 863.



