Magno Huasacca Condori, destacado artesano ceramista con más de 40 años de trayectoria, falleció recientemente, dejando un legado invaluable para la cultura artesanal de la región y a nivel nacional. Originario del distrito de Quinua, Huasacca Condori formó parte de una familia dedicada al arte de la cerámica, aprendizaje que recibió de su padre, don Magno Huasacca Huamán. Junto a sus hermanos David, Edwin y Fredy, aprendió y perfeccionó este arte, llevando sus obras más allá de las fronteras nacionales.
A temprana edad, se trasladó a Lima, donde trabajó para otros comerciantes en la elaboración de piezas de cerámica. Sin embargo, su pasión por el arte lo llevó a establecer su propio taller, desde donde impulsó su carrera y alcanzó un reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional. Su habilidad y dedicación lo hicieron sobresalir en numerosos proyectos, siendo uno de los más destacados la creación de los trofeos para los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos de 2019. Junto a sus hermanos, Huasacca fue elegido para diseñar los Cuchimilcos, figuras humanas que representaron el trofeo entregado a los tres primeros lugares de cada disciplina deportiva.
El trabajo de Huasacca trascendió fronteras, y su arte llegó a ser reconocido internacionalmente. En 2019, fue invitado a la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, donde ofreció una cátedra sobre el proceso de creación de sus obras, recibiendo un reconocimiento por parte de la casa de estudios.
A lo largo de su carrera, Huasacca Condori participó y ganó diversos concursos nacionales, destacándose por el uso de pinturas naturales en sus obras. Su último trabajo será presentado en el Museo del Ministerio de Cultura, ubicado en San Borja, Lima; una muestra que habría llenado de orgullo al artesano, quien estaba emocionado por la oportunidad de ver sus piezas expuestas en este importante espacio cultural. Lamentablemente, no pudo ser testigo de este logro final.
“Él estaba emocionado por el trabajo; quería ver él mismo sus obras ahí, pero no llegó a hacerlo”, mencionó Arnol Huasacca, hijo del fallecido artesano.
La obra de Magno Huasacca Condori es un testimonio del legado artístico de los ayacuchanos y un motivo de orgullo para el país, pues sus creaciones son admiradas tanto en el ámbito nacional como internacional.







