Con respecto a los representantes de las universidades públicas, refirió que la rectora de San Marcos, Jeri Ramón Ruffner, encargada de convocar a los rectores de todas las universidades estatales, lo hizo en claro desacato a una disposición judicial, porque estaba vigente un recurso de amparo de la Sunedu, aceptado por el poder judicial, y por tanto no se podía convocar a ninguna reunión.
La información oficial dio cuenta que la reunión, a la que asistieron sólo 12 rectores, incluida ella, cuando en el país existen 52 universidades; ni siquiera hubo quorum, y pese a eso procedió a la elección de los dos representantes de las universidades públicas.
No hubo democracia ni meritocracia
Para la elección de los representantes se debió reglamentar de manera que se garantice la calidad y capacidad de los candidatos para que sean personas idóneas. Nada de eso ocurrió. Los dos representantes de las universidades públicas son personas desconocidas en el campo académico universitario.
En esta elección, manifestó que no se tomó en cuenta la meritocracia de los representantes, ya que ambos tienen observaciones, especialmente el que ha sido elegido, en una reunión a la que sólo asistieron 4 de los siete directores, como Superintendente de la Sunedu, por problemas legales y disciplinarios en la Universidad Nacional de Piura.
El otro tema es que aparte de la meritocracia que se ha dejado de lado, no hubo un mínimo de democracia, ya que los elegidos no representan ni la cuarta parte de las universidades públicas, y son además universidades que tuvieron problemas para obtener su licenciamiento, como es el caso de la Universidad San Luis Gonzaga de Ica, que tuvo que contar con asesoramiento de la Sunedu para que se pueda licenciar.



