Al margen de estas dificultades que tendrán los impugnadores a las gestiones de Yuri Gutiérrez y Carlos Rúa, lo que interesa es la exposición de motivos de los impulsores de la revocatoria. Necesitamos argumentos convincentes de la revocatoria, que, en el caso peruano, a diferencia de otros países, es más una decisión política.
Se exige que se den los argumentos de la revocatoria, porque está fresca la experiencia de Lima de cómo se consiguieron las firmas para revocar a Susana Villarán: en las principales plazas y en los lugares de mucha concurrencia, los revocadores ofrecían una bolsa de víveres, con atún y arroz a quienes firmaban los padrones de la revocatoria.
Eso no debe ocurrir en Huamanga. Los que firman deben saber y estar convencidos de la necesidad de cambiar al alcalde y al gobernador regional. Y esto es una obligación de los revocadores.
Pero, así como los revocadores deben informar sobre las razones de esta medida, las autoridades deben defender su gestión. Acá de nada sirve el silencio, porque los ciudadanos debemos conocer lo que señalan ambas partes y de esa manera decidir por el SI o por el NO.
Otra información que deben dar los revocadores, y en su caso el alcalde y el gobernador regional, en aras de la transparencia de la política peruana, es de donde salen los recursos. Si hay empresas o ciudadanos que apuestan por el cambio de ambas autoridades, es necesario conocerlos y el monto de sus aportaciones.
Esto es fundamental, porque una vez que triunfen los que impulsan la revocatoria y se cambie de alcalde o gobernador, hay que ser vigilantes porque, por un principio ético, las empresas que aportaron por la revocatoria no deben ser beneficiados con obras o servicios que contrate en el futuro la región o la municipalidad.
Debate sobre las razones de los acusadores y defensa de la gestión por las autoridades y la ciudadanía como árbitro, para tomar la decisión con la información necesaria. Y, transparencia en el origen del dinero que financia la revocatoria y la defensa.
Eso esperamos y exigiremos que se cumpla. Nada de adjetivos sino cosas demostradas a favor y en contra. Así, el pueblo debe decidir.



