crea. ¿Usted cree que los grupos de poder van a soltar la “mamadera”? No, mi estimado lector. Lo único que cambiará es el “títere de turno” y el grupo de poder de la clase dominante al que toca llenarse los bolsillos.
Los partidos políticos en estas fechas deben estar ojeando revistas y periódicos, redes sociales y canales de televisión, para chequear si alguna encuesta pueda servirle para el discurso de campaña, y para el tipo de campaña que uno debe de realizar. La campaña actual de los candidatos en el tema de propuestas es de un nivel muy bajo. Se piensa que los electores son unos adolescentes o niños. ¿Desde cuándo con una visita de ocho horas se puede recoger la problemática de una región? Práctica muy de moda por parte de los candidatos.
La mayoría de la publicidad dirigida por los candidatos al gran público; utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad .
De las encuestas uno no se espera nada. Sale fabricada o falseada cuando uno menos lo espera. Dicen, para sopesar a la población electoral. A ver qué opinan, que piensan sobre tal o cual candidato. Algunas encuestas saldrán para tumbar al contrincante. ¿Por qué?, pues ¡Acá mandan las encuestas!
Según las encuestas la población del sector A, vota por un candidato con terno bien vestido; el sector B, por un candidato vestido casualmente; el sector C y D, por un candidato vestido con poncho, sombrero, incluso con ojotas. Incluso habrán algunos candidatos que bailarán, cantarán, hablarán quechua para captar votantes. Todo sea para subir en las encuestas. Pero las encuestas en este pequeño lapso de tiempo estarán a la orden del día.
Hoy, como ayer; en un país capitalista semifeudal y semicolonial, la clase dominante manipulará a través de los medios masivos de comunicación que se encuentran controlados por uno o dos grupos económicos, nos venderán a uno o tres candidatos para que nosotros los electores podamos escoger entre ellos. Pero las encuestas no deben ser todo.
Si tanto criticamos, al Gobierno de turno y a los anteriores, entonces no sólo nos guiemos en las encuestas, sino analicemos nuestra propia realidad económica y familiar. Miremos la canasta básica que está casi vacía o vacía en sí. Las encuestas pueden decir todo, vender todo. Pero que nos engañe y nos mienta ¿No creo?



