InicioREDES El asesinato del presidente Salvador Allende en Chile

[Especial] El asesinato del presidente Salvador Allende en Chile

Las intervenciones de los Estados Unidos en los asuntos internos de las repúblicas de América Central y América del Sur fue una constante en el siglo XX. Antes, ya fueron víctimas del expansionismo estadounidense México a quien arrebataron más del 60% de su territorio cuando inició su vida independiente y Cuba, que a fines del siglo CIC logró su independencia de España para caer bajo el “protectorado” de Estados Unidos.

Del siglo XX, las intervenciones que están ampliamente documentadas y muestran todos los procesos que desarrollaron las agencias de Estados Unidos para desestabilizar y derrocar los gobiernos nacionalistas o socialistas fueron dos: Guatemala, bajo la presidencia de Jacobo Árbenz, y Chile bajo el gobierno de Salvador Allende, el 11 de setiembre de 1973, ambas durante la Guerra Fría.

Un gobierno socialista por la vía electoral

El desarrollo de la izquierda chilena, contrastaba en las décadas del sesenta y setenta, con la de los otros países latinoamericanos, en donde, el ejemplo de la revolución cubana dirigida por Fidel Castro en 1959, era una demostración de que sólo era posible construir una sociedad socialista mediante una revolución.

En Chile, tanto los comunistas y socialistas gozaban de las libertades que carecían en otros países vecinos, y era además uno de los destinos de los que buscaban refugio o asilo para huir de las dictaduras que se instalaban en Perú, Bolivia y Argentina. Había, además, la convicción de que el ejército chileno era el más profesional en América y que nunca realizaría un golpe de estado contra un gobierno democrático, que era común en esta parte del hemisferio.

https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpespecial-el-infierno-estuvo-en-el-estado-de-huanta/

Un triunfo ajustado, pero triunfo

Salvador Allende, candidato de la Unidad Popular, fue elegido presidente de Chile en las elecciones del 4 de septiembre de 1970. Fue una elección muy reñida, ya que obtuvo el 36.6% de los votos y el segundo, Jorge Alessandri de la extrema derecha, obtuvo 35.3%. Como no obtuvo la cantidad de votos suficientes, fue el Congreso el que le dio el triunfo y asumió la presidencia.

Desde que salió elegido, e incluso desde antes de las elecciones, la derecha chilena comenzó a trabajar directamente con la CIA, un plan para derrocar a Salvador Allende, que era un peligro para “la democracia” ya que Unidad Popular era un partido conformado por comunistas y socialistas.

El resultado mostraba un ascenso de la izquierda en Chile, que además sintonizaba con el avance de movimientos nacionalistas, encabezado en algunos casos por militares, como Juan Velazco Alvarado en el Perú y Omar Torrijos en Panamá.

A diferencia de ambos, Allende fue primer presidente marxista en llegar al poder por la vía electoral. Con el respaldo de Unidad Popular, se propuso realizar las reformas que formaban parte de su programa, siendo los mas destacables, la Reforma Agraria y la nacionalización de las empresas extranjeras.

https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpespecial-fatidico-accidente-en-apacheta-trunco-17-proyectos-de-vida/

La polarización de la sociedad chilena se agravó con el surgimiento de Patria y Libertad, una organización fascista, que, a través de grupos de motorizados, y armados con garrotes y cadenas arremetían contra las movilizaciones de apoyo al gobierno de Allende, en las universidades, sindicatos, en las plazas y calles, donde se reunían jóvenes para apoyar en el transporte en víveres a los mercados afectados por la huelga de los camioneros.

La participación de los Estados Unidos, esta evidenciado con la desclasificación de los documentos del departamento de estado, de la CIA y del Pentágono, donde se puede seguir el rastro de toda la coordinación entre EEUU con los golpistas chilenos.

Hay que partir, señalando que, para Richard Nixon y su asesor Henry Kissinger, un gobierno socialista que llegue a través de elecciones, era una amenaza, porque dadas las condiciones de Chile en 1970, tenía todas las posibilidades de éxito, ya que abría además las puertas al comercio y mejoraba sus relaciones con la Unión Soviética y del este europeo. Un triunfo similar podría darse en otros países, y eso tenían que evitarlo.

Por eso, desde la casa Blanca se instruyó a la CIA para que realice acciones que desestabilicen el gobierno de Unidad Popular, utilizando el financiamiento a los partidos de oposición, a los medios de comunicación y al sabotaje económico.

https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpespecial-ayacuchanas-que-construyen-patria/

En el plano económico, EE.UU. impulsó un bloqueo económico, para que Chile no tenga acceso a los préstamos internacionales, tal como lo hicieron con Cuba. Esto generó inflación, escasez y recesión económica. Financió a los medios de comunicación, como el diario El Mercurio y la revista Ercilla, para una campaña contra los socialistas y comunistas, utilizando para esto a los sectores conservadores, la élite económica, la Iglesia a quienes entrevistaban continuamente para lanzar calumnias contra el gobierno socialista de Allende.

El Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973

Los Estados Unidos fueron informados el 10 de setiembre del golpe de estado del que estaba previsto para el 11 de setiembre, de acuerdo a los documentos desclasificados y Richard Nixon, el entonces presidente, estaba enterado de toda la operación del golpe de estado, paso a paso. Sabía por tanto que las Fuerzas Armadas, lideradas por el General Augusto Pinochet, bombardearon el Palacio de La Moneda, donde Allende se encontraba.

Allende fue asesinado al interior del Palacio de la Moneda. Cuando le comunicaron a Nixon, la reacción del presidente de los Estados Unidos fue de alivio por el fin del gobierno socialista, y de inmediato dispuso el apoyo al régimen militar de Pinochet que se instauró tras el golpe.

Los días siguientes al golpe de estado, fueron terribles para Chile. Miles de detenidos en el estadio nacional de Santiago y caravanas de la muerte hacia el norte y sur del país, en las que seguidores de Unidad Popular fueron detenidos, torturado y asesinados en dependencias militares y enviados a prisiones ubicadas en tierra del fuero y en islas remotas en el océano Pacífico.

El ejemplo de Chile fue replicado luego en Argentina y Bolivia. Con Uruguay, que desde la década del sesenta existía una dictadura cívico militar, permitió a las dictaduras del Cono Sur planificar la Operación Cóndor, encargada de secuestrar a refugiados que huían de sus países de origen, para desaparecerlos. El Perú, en el gobierno del general Francisco Morales, se incorporó a este siniestro plan, y por ello, el ex dictador ha sido condenado a cadena perpetua por un tribunal en Italia.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS POPULAR