La cosmovisión andina es una forma de percibir el mundo que se remonta a lo más profundo de nuestra esencia. Además, implica cómo interpretamos los conocimientos que hemos heredado de nuestra cultura y la formación de identidad. Esta visión del mundo tiene un sesgo histórico que refleja nuestras raíces ancestrales y la influencia del lugar de donde venimos.
Es precisamente lo que buscan proyectar Iván Tutaya y Gabriel Choquecahua, quienes estarán realizando una muestra pictórica titulada “Frecuencias ancestrales”. Este proyecto surge de su formación en la Escuela de Bellas Artes, donde no solo comparten la misma línea artística, sino también una profunda afinidad por la cosmovisión andina. Ambos descubrieron que su visión compartida les permitiría llevar a cabo el proyecto juntos.
“Frecuencias ancestrales” busca revalorar los pensamientos y rituales andinos a través de la pintura. Los artistas presentan una visión renovada de lo que llaman un “neoancestralismo”, una nueva forma de conectar con los conocimientos y prácticas ancestrales, adaptados al contexto actual. La exposición es descrita por los propios artistas como un “rito hacia una nueva cosmovisión”.
Iván Tutaya lleva nueve años en el ámbito artístico profesional. Él menciona que aborda su trabajo mediante representaciones zoomorfas y figuras estilizadas influenciadas por las culturas Chavín, Wari y Paracas. Con su obra, busca que la gente se conecte con el arte, ya que considera que es un rito muy personal e íntimo entre la persona y la pintura. Asegura que esa identidad se construye a través de uno mismo y de lo que se desea transmitir a través de la propia aura.
“Creo que estoy formando mi propia identidad… El arte para mí no es simplemente una manifestación, es un rito sagrado donde busco y me busco en ese rito”, resaltó Tutaya.
El proceso creativo de Iván ha estado influenciado por su propia búsqueda de identidad, que comenzó hace años, cuando tuvo que desligarse de su entorno familiar católico. Esta exploración lo llevó a estudiar y reinterpretar sus raíces ancestrales, encontrando en el arte una forma de comprenderse a sí mismo. Entre las influencias más notables de su trabajo se encuentra el wachuma, o cactus de San Pedro, una planta sagrada utilizada en rituales ancestrales. Este cactus ha sido clave en su proceso creativo, inspirando los colores y formas psicodélicas que se manifiestan en sus pinturas.
Por su parte, Gabriel Choquecahua, quien tiene cinco años de experiencia en el arte, centra su proceso en el descubrimiento de su identidad a través de la pintura. En sus obras, busca la conexión con el subconsciente, utilizando simbologías y colores fuertemente influenciados por la cosmovisión andina.
Como él mismo menciona: “Yo creo que en el subconsciente de alguna manera está encerrado todo: simbologías, imágenes, hasta colores, y creo que a través de eso se llega a conectar profundamente porque es algo ancestral.”
En su pintura, Gabriel trata de expresarse en tres formas: el universo (Hanan Pacha), el paisaje (Kay Pacha) y el ser humano (el nivel en el que nos encontramos). Sus personajes están influenciados por el surrealismo y buscan la conexión con lo más profundo del ser.
Ambos coinciden en un punto clave para la creación de sus bocetos: el uso del lapicero como base de su obra, ya que les permite plasmar sus ideas de manera directa, sin la posibilidad de corregir, lo que los lleva a aceptar que todo lo que dibujan quede tal como lo realizan.
Uno de los propósitos más importantes de la exposición es abrir un espacio para la reflexión sobre las plantas sagradas, como el wachuma, que han sido utilizadas en rituales para el autoconocimiento, la sanación y la conexión espiritual. Los artistas esperan que la muestra invite al público a cuestionar los prejuicios en torno al consumo de estas plantas y a verlas no como una práctica aislada o exótica, sino como parte del conocimiento ancestral.
La muestra estará abierta hasta el 31 de noviembre en Aku Café y Galerías (Jr. Cusco 328). La entrada es libre, y se espera que los asistentes puedan interactuar con las obras, reflexionar sobre los temas que plantean Tutaya y Choquecahua, y compartir sus opiniones sobre la exposición.



