Los carnavales son fiestas del pueblo. Es la fiesta mundana, donde todo está permitido y por tanto, los que en ella participan, lo hacen conociendo las reglas que se basan sólo en una norma: prohibido prohibir.
El que gobierna el carnaval no es el alcalde, sino el Rey Momo. Como máxima autoridad durante los tres días del carnaval, el hará gozar a los paseantes en sus comparsas y al público que se aglomerará para verlos pasar por las calles de la ciudad.
Posiblemente el ingreso a la plaza mayor, como señala el alcalde, se les impida, pero en medio de las fiestas no sería raro que en determinado momento se relaje la disciplina impuesta, y más de una comparsa ingrese a la Plaza Mayor.
Lo importante es que este carnaval volverá a ser lo que era antes del conflicto armado interno: una fiesta libre, donde bailaban todos, los que se vestían con los trajes típicos del carnaval huamanguino, y cientos de jóvenes, hombres y mujeres, que salían a bailar con la ropa que la tenían puesta.
Por lo menos este año ya no será ese desfile casi militar en que se había convertido el carnaval huamanguino. El desfile de las comparsas se parecía, en gran parte, al paso de los batallones y sólo faltaba que lo hagan en paso de ganso.
A eso se agregaba el concurso de las comparsas. ¿Qué se calificaba? ¿El orden? ¿la marcialidad? Nunca se explico con claridad porque unos eran los ganadores y los demás los perdedores. Si el carnaval, se caracteriza por ser una fiesta que deja campo libre a la espontaneidad, no hay forma como medir eso.
Este será entonces un carnaval diferente. Habrá un incremento de los contagios por el covid19 en su variante ómicron, posiblemente, sí. Pero, para la mayoría de los contagiados, será un resfrío más, salvo para aquellos que no han recibido las vacunas, porque están en contra de la ciencia. Los que no tienen vacunas y se contagian, pueden terminar en el cementerio.
Ya los carnavales son un hecho. Posiblemente no tendremos un rey Momo este año, y se le extrañará, como sucederá lo mismo con su testamento. Pero, será una oportunidad para los huamanguinos, ansiosos de disfrutar de tres días de jolgorio.



